El presidente del MOLIRENA, Jesús Rosas instó ayer a los seguidores de la nómina presidencial oficialista a hacer un esfuerzo por soportar "algunas" verdades que se dicen, aunque duelan son verdades".
Rechazó los planteamientos hechos por algunos sectores oficialistas que acusan a la oposición de montar una " campaña sucia" contra su candidato el perredista Martín Torrijos.
A juicio de Rosas no se han escuchado insultos u ofensas de parte de los sectores de oposición ni siquiera en algunas campañas publicitarias que se han difundido en los últimos días.
No es ofender ni insultar el decir la verdad o recordar al candidato Torrijos o a quienes lo apoyan, la participación que tuvieron en el actual gobierno de Ernesto Pérez Balladares, indicó.
A juicio de Rosas es algo muy reciente y que por el poco tiempo transcurrido por eso todavía la población lo tiene presente en su memoria y no se ve dónde están los insultos de los que hablan los oficialistas.
Parte del ejercicio de la democracia es la libertad de expresión y los políticos tienen todo el derecho a expresar sus opiniones y recordar lo que ellos consideren necesario para favorecer su campaña política, recalcó el presidente del MOLIRENA.
A juicio del dirigente político el problema está en que en una campaña política cada cual pertenece a un bando y lo que se diga o se haga de la contra parte va a causar algún grado de molestia, sobre todo si puede afectar su aceptación popular o preferencia electoral.
Rosas insistió en que cada una de las alianzas políticas y sus respectivos partidos deben reconocer que la actual campaña política se ha desarrollado hasta el momento con una gran altura y respeto de parte de la mayoría de los candidatos.
No se han dado los insultos, diatribas y ofensas que eran comunes en otras campañas políticas, lo cual puede atribuirse a la gran madurez política que ha adquirido el pueblo panameño en los últimos años.
A juicio de Rosas también hay que reconocer que el trabajo que ha hecho el Tribunal Electoral y otras instancias independientes como la Comisión de Justicia y Paz han contribuido en gran medida a lograrlo.