El presidente de la Conferencia Episcopal de Panamá, el monseñor, José Luis Lacunza consideró "injusto" culpar al Estado como tal y al Servicio de Protección Institucional (SPI) por las responsabilidades que asumieron personalmente algunos funcionarios de darle protección a David Murcia Guzmán.
"Yo creo que el escándalo habrá que atribuirlo a las personas que actuaron por su cuenta", dijo Lacunza.
A juicio del religioso, habrá que pedirle a estos funcionarios ya destituidos que expliquen por qué asumieron unas funciones que no les correspondían y que les estaban totalmente prohibidas y vedadas.
Para Lacunza, el presidente, Martín Torrijos ha sido claro al explicar que en ningún momento como gobierno, sabían de esas acciones y que esos señores lo asumieron a título personal en su tiempo libre, al margen de sus funciones.