Las dos últimas administraciones han destinado presupuestos para restaurar el centenario Teatro Nacional. Un deteriorado techo ha provocado que la filtración de agua desprenda la pintura de las paredes del tercer piso y que El Foyer refleje suciedad.
Hace cinco años, durante la administración de la ex presidenta Mireya Moscoso se destinaron B/ 3 millones para restaurar este teatro, y a pesar de ello, el daño es visible.
Muchas maderas y mármol no han sido pulidas. Según especialistas consultados, el deterioro se debe a que no existe un programa de conservación, mantenimiento y seguimiento, como un arquitecto restaurador.
Panamá América captó imágenes del lugar y poca fue la información que recibió del Instituto Nacional de Cultura (INAC) sobre el deplorable estado de este patrimonio que el 1 de octubre celebrará 100 años de creación.
Edgar Urriola, vicepresidente de la Asociación de Restauradores, aseguró que el restaurador estadounidense que contrató el gobierno anterior, Anton Rajer, impidió que panameños inspeccionaran los trabajos que realizaba.
Urriola, con 40 años de experiencia, señaló que tenían conocimiento sobre las filtraciones en el techo del Teatro Nacional.
Desconoce cómo sellaron las filtraciones y las rajaduras del techo, porque estaban dispuestos a cooperar con los trabajos, pero se lo impidieron, incluso mencionó al ex-director del INAC, Rafael Ruiloba.
Detalles.
El Plan Maestro para el Casco Antiguo de 1970, incluía la restauración y cuidado en ese edificio histórico.
Para Jaime Caballero, ex-jefe del Departamento de Restauración de Bienes Muebles de Patrimonio Histórico, siempre el diagnóstico fue que al edificio del Teatro Nacional había que tratarlo desde su techo para que el resto del inmueble no sufriera este tipo de deterioro.
El experto en restauración aseguró que en el 2003 se le hizo un buen trabajo a la estructura, pero "no hay en el INAC un programa de conservación, mantenimiento y seguimiento".
Recordó que el techo tiene una parte de zinc y una estructura de cemento de muchos años que hay que atender.
"Se ha evidenciado el cansancio que tiene esa parte del techo y que hace que no solo el resto del edificio esté en peligro, sino las pinturas del maestro Roberto Lewis", manifestó.
Recomendó que remuevan las hojas de zinc que tiene la cúpula del techo para reforzarla e impermeabilizarla, lo que requiere de un estudio minucioso.
INAC responde.
Anel Rodríguez, director del INAC desde octubre de 2007, prefiere guardar detalles sobre el estado deplorable del Teatro Nacional.
El funcionario, un tanto esquivo, resaltó que los especialistas le dijeron que harán unas correcciones a los trabajos que se hicieron anteriormente al techo, porque "cuando llueve se dan situaciones incómodas en el sitio".
Cuando se le consultó sobre los trabajos de restauración al anterior gobierno, no tardó en afirmar que quedaron cosas pendientes, aunque no quiso revelar cuáles.
Mientras que el recién nombrado director del Tetro, Mizael Murillo, dijo que el año pasado los aquitectos e ingenieros del edificio pidieron la canalización de las aguas, lo cual no se ha hecho.
Señaló que se reforzó la estructura de hierro donde están agarrados los canales de desagües; sin embargo, explicó que aún falta pulir la madera y el mármol en varias partes.
El INAC utiliza una partida de B/ 700 mil anual para el mantenimiento y operación del Teatro, el Anita Villalaz y Balboa, lo que causó el asombro del restaurador Urriola quien preguntó: ¿dónde está ese dinero?
Cien años.
En 1904, mediante la Ley 52, Panamá ordenó la construcción del Teatro Nacional. Su inauguración fue el 1 de octubre de 1908. Conocido como el antiguo Cuartel de las Monjas, ha pasado por varias restauraciones, la última durante el periodo 2000-2004.