El secretario general de la Policía Internacional (Interpol), Ronald Noble, instó ayer a las policías del mundo a estar preparadas ante el peligro de atentados, incluido posiblemente por parte de la red terrorista Al Qaida, en caso de guerra en Irak.
"Interpol y las fuerzas de policía del mundo deben preparase para cualquier aumento potencial de los atentados en caso de guerra. Interpol no puede permitirse ignorar este riesgo y no lo ignorará", afirmó Noble en un discurso en la Universidad Tufts de Boston, cuyo texto fue divulgado por la institución.
Noble ha ordenado que la Secretaría General de Interpol, con sede en Lyon, en el sudeste de Francia, y sus oficinas regionales en Africa, Asia y las Américas pasen a un estado superior de alerta "de inmediato" si empieza la guerra.
"Si estalla una guerra, todos nosotros en Interpol y en el mundo entero debemos ser aún más vigilantes y agresivos en nuestro esfuerzo antiterrorista", afirmó el secretario general de la organización policial internacional, a la que pertenecen 181 países.
222Todos los países del mundo están expuestos, participen o no en la guerra.
A juicio de Interpol, "el efecto operativo inmediato de una guerra en el nivel de actividad terrorista depende en gran parte de si los grupos (terroristas) deseen atacar en una respuesta directa" al conflicto. Osama bin Laden y Al Qaeda "planean utilizar la posibilidad de una guerra como pretexto para más acciones terroristas", señaló.
Existe también, a su juicio, el riesgo del reforzamiento con "reclutas y recursos" de Al Qaida o de otros grupos que apoyan sus fines. El riesgo de atentados podría aumentar tanto en los países que apoyen la guerra como en los que no participen en ella, dijo.
"Estas son algunas de las razones por las cuales he ordenado duplicar al personal disponible" en Lyon, estar de guardia 24 horas al día y listo para utilizar la red global "sin parangón" de comunicaciones policiales y el extenso banco de datos de Interpol para buscar "cualquier evidencia de nuevas amenazas", indicó Noble.