Nación

Las frustraciones siguen latentes en Bocas del Toro

La dirigencia sindical mantiene la exigencia que la Ley 30 sea derogada, mejor atención médica y económica para los afectados y la ley de jubilación especial.


Para algunos, la violencia que se vivió hace un mes en Bocas del Toro no volverá a repetirse, pero para otros, hay muchos elementos que aún están a "flor de piel, como una bomba de tiempo" y que con sólo atizarlos se podrían repetir los hechos.

La marcha del pasado domingo fue una muestra de lo que algunos esperan, en la que dirigentes comunitarios gritaban consignas como: “queremos la revancha” y “esperamos una segunda ronda para pelear con el Gobierno”.

Esta apartada provincia, con una población de 121,952 habitantes, transcurre sus días con los mismos problemas de siempre: pagando una energía eléctrica más cara que en otros puntos del país, al igual que el combustible; y con deficiencias en el suministro de agua y sin lograr potencializar sus recursos.

 

Luego de los hechos violentos se dieron promesas que el bocatoreño sigue esperando y cuyo escenario de negociación ahora se trasladó a la capital con la mesa del diálogo.

Los bocatoreños sienten que tanto el Gobierno como la dirigencia sindical de las bananeras los dejaron a su suerte, principalmente, aquellos que perdieron parte de su visión en las manifestaciones.

Situación sin control.
Para el médico y escritor Rafael Pernett, quien tiene 30 años de radicar en esta provincia, la situación “no está controlada” y el descontento de la población sigue latente.

 

Reconoce que durante los acontecimientos hubo mucha desinformación.

De acuerdo con este profesional, factores externos formaron parte crucial en los hechos, porque se utilizaron formas de lucha que no son típicas de la región y hubo planificación.

“Nos quieren quitar el oxígeno”

 

Para el secretario de Finanzas de SITRAIBANA, Samuel Quintero, las autoridades han querido desgatar y asfixiar el sindicato con la Ley 30.

“No lo vamos a permitir, porque los trabajadores quedarían a merced de la empresa y del gobierno”, sentenció.

Advirtió que no han renunciado a sus derechos y mantienen la posición de que la norma sea derogada.

 

Los sindicatos de Bocas del Toro afirman que durante los días de crisis no sintieron el apoyo de la dirigencias nacionales.

Frustraciones.
El presidente de la Cámara de Comercio de Bocas, Venancio Caballero, coincide que el cúmulo de frustraciones de la población fue capitalizada por líderes y grupos políticos.

Apuntó que la provincia tiene recursos para estar en mejores condiciones, y sitios como Almirante sería una excelente plataforma de abastos para la comercialización.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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