La magnitud del problema de la violencia doméstica en el país es preocupante: 188 mujeres han fallecido a manos de sus parejas o ex parejas sentimentales en los últimos 7 años, lo que equivale a 27 muertes anuales.
Según datos de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), la violencia doméstica es el delito que más ha aumentado, en proporciones que incluso supera el 100%. Los casos que atendió esta entidad pasaron de mil 555 en 2006 a 3 mil 531 en 2007.
En lo que va de 2008, el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) ha atendido 295 casos de violencia doméstica y en las últimas 24 horas, la Policía Nacional reportó seis casos; en uno de ellos se decomisó un arma de fuego.
Críticas.
Alibel Pizarro, representante de la Alianza del Movimiento de Mujeres, expresó ayer su preocupación por esta situación y criticó la falta de sensibilización de las autoridades (corregidores y fiscales de familias) al no hacer cumplir la Ley 38.
Esta normativa establece 14 medidas de protección que deben proporcionar las autoridades pertinentes, pero la que más se usa es la "boleta de protección" o boleta de alejamiento.
La Alianza del Movimiento de Mujeres puso en duda la eficiencia de este mecanismo, ya que las autoridades policiales no la hacen cumplir.
En esa misma línea se pronunció el defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, al advertir que un alto número de las asesinadas "gozaba" de alguna de esas medidas que supuestamente debió salvaguardarles la vida.
Más disposiciones.
Por lo anterior, la Comisión de Gobierno de la Asamblea incluyó ayer otras medidas de protección a las víctimas en el nuevo Código Procesal Penal.
Se incorporó el aumento de la aprehensión del agresor de 24 a 48 horas; fijaron el uso del brazalete electrónico para que no se acerque a la víctima a menos de 200, metros mientras dure el proceso. Además, en el caso de que el agresor realice actividades que impliquen el uso de armas, se le suspenderá el permiso.
Casos.
En 2007, murieron 3 mujeres, en un intervalo de 6 días: una niña de 11 años, víctima de un ataque sexual; otra mujer de 22 años y el asesinato de Beatriz Miller de 52 años, una profesora que había reiterado las denuncias contra su ex pareja.
El caso de Miller impactó en la comunidad, ya que las autoridades conocían que era acechada y amenazada y aun así, dieron fianza de excarcelación al implicado y éste salió de la prisión para ultimarla.
"Esta muerte ratifica la negligencia del funcionariado para prevenir la violencia hacia la mujer en el ámbito doméstico, ya que la víctima había tomado todas las medidas que la Ley 38 de Violencia Doméstica le ofrecía", denunció la agrupación.
Solo existe un centro de refugio para las víctimas
En el país no existe un programa multidisciplinario para tratar la violencia doméstica. Incluso, Panamá cuenta con tan solo un centro que sirve de refugio para las víctimas, pero se encuentra subutilizado y los resultados no son muy exitosos.
De hecho, existen múltiples quejas por las situaciones deplorables del mismo que atentan contra la dignidad humana, al grado que las mujeres prefieren no permanecer allí.
Cualquiera persona que sea víctima de violencia doméstica se le recomienda acudir al Centro de Orientación y Atención Integral del MIDES o a la recepción de denuncias de la DIJ.