El empresario italiano Valter Lavitola negó el cargo de intento de corrupción internacional que se le imputa en relación con supuestos sobornos de la empresa Finmeccanica al entorno del expresidente Ricardo Martinelli.
Lavitola rechazó esta acusación durante la vista celebrada este martes 19 de enero en el Tribunal de Roma, donde testificó por este caso en el que también está imputado el que fuera director comercial de Finmeccanica, Paolo Pozzessere.
Según la acusación, un acuerdo de 2010 prometía el supuesto pago de unos 25 millones de dólares a altos cargos del Ejecutivo panameño a cambio de la adjudicación de contratas por más de 200 millones de dólares.
Agafia era una sociedad panameña si bien su cuenta bancaria estaba instituida en Bulgaria, lo que Lavitola achacó a las ventajas fiscales de ese país y a la imposibilidad de abrir una cuenta bancaria en Panamá.
Por esta razón, eximió de responsabilidad a Martinelli porque, si hubiera estado vinculado a Agafia, habría sido posible abrir una cuenta en Panamá.
Representante informal
El acusado, preso por otros delitos, recordó que actuó en Panamá en calidad de "representante informal" del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi y que conoció a Martinelli durante una conferencia empresarial celebrada en Italia en 1992.
Preguntado por cómo consiguió trabajar para Finmeccanica, una de las empresas más importantes de Italia y con participación pública, Lavitola aseguró que fue por recomendación de Berlusconi.
La próxima audiencia de este proceso en primera instancia se celebrará el próximo martes 26 de enero, cuando deberá comparecer Pozzessere, que estuvo presente en la audiencia de este martes.