El legislador opositor Marco Ameglio, solicitó a la Contraloría que investigue a profundidad, las anomalías surgidas en la Caja de Seguro Social (CSS) con la construcción del Hospital de Aguadulce y el uso de terrenos de la institución por la empresa Ingenieros Constructores Asociados (ICA) que construye el Corredor Sur.
Ameglio dijo que él no está en contra del régimen de concesiones o la atracción de la inversión privada internacional, pero lo que no se puede permitir que suceda este tipo de cosas sin que aparezcan responsables de estos actos.
Resulta obvio que en estos casos hay negligencia de parte de alguien por lo que corresponde a la Contraloría General de la República realizar una investigación profunda a fin de conocer en realidad quién o quiénes fueron los responsables de estas anomalías.
Insistió en que el dinero que maneja de la CSS es de todos los panameños y hay que tener presente que esta fue una institución cuyos fondos fueron víctima de los malos manejos por sus administraciones anteriores loa que ha perjudicado las jubilaciones de muchos panameños y los servicios médicos que debían recibir.
Ameglio dijo que en Panamá se habla mucho de recuperar la soberanía nacional, pero se le cede a las empresas internacionales privadas el derecho de entrar a nuestro país a ejercer sus actividades, sin ningún apego o respeto a la ley o autoridades nacionales.
Expresó que él no está en contra del régimen de concesiones o la atracción de la inversión privada al país, pero no se puede permitir que suceda este tipo de cosas sin que aparezcan responsables.
A juicio del legislador, no puede suceder lo mismo que en otras ocasiones en las que el gobierno ha defendido los intereses de los inversionistas extranjeros en contra de los ciudadanos panameños y los intereses nacionales.
La directora de la CSS, Marianela Morales reconoció ante el pleno legislativo que se había construido el Hospital de Aguadulce y se le había eliminado uno de los pisos que se había programado en los planos originales.
También informó que la compañía ICA había utilizado más de cinco hectáreas que son propiedad del Programa de Invalidez Vejez y Muerte de la CSS para construir el Corredor Sur.