Ante "la baja productividad" del pasado período ordinario, concluido el pasado 31 de diciembre, los legisladores deberían trabajar en el período de sesiones extraordinarias, "sin cobrar", opinó el legislador arnulfista José Luis Fábrega.
Según el legislador oficialista, la cantidad de proyectos aprobados en tercer debate, siete en total, no es suficiente para el número de 71 legisladores y los salarios que éstos devengan por los servicios que prestan al país.
El legislador, quien por primera vez ocupa una curul en la Asamblea, lamentó la "poca eficiencia" demostrada por sus colegas en ésta, la primera legislatura del primer período de sesiones ordinarias que se extendió por cuatro meses que se iniciaron el 1 de septiembre pasado.
Fábrega dijo que estos planteamientos no los hace con mentalidad politiquera ni para caer bien a ningún grupo en particular, pero es un convencido que les han pagado "muy bien" por un tiempo en el cual han trabajado "poco" y por eso deben trabajar gratis en las sesiones extraordinarias.
Sin embargo, el presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, aseguró que a pesar de que se aprobaron siete proyectos, lo cual parece poco, hay que tomar en cuenta que en este mismo período se escogieron los presidentes y miembros de las 21 comisiones permanentes y se ratificó a todos los funcionarios del Estado que deben cumplir con este requisito constitucional.
También se eligió al Contralor y subcontralor General de la República, se ratificó a dos magistrados de la Corte Suprema de Justicia y se otorgó cortesía de sala a un número significativo de voceros de diversos grupos y organizaciones populares.
No obstante, el legislador Fábrega recalcó que durante los primeros cuatro meses del período ordinario de la Asamblea, el pleno "perdió" mucho tiempo en debates estériles y otros actos de politiquería.
Le pidió a sus colegas de gobierno y oposición que dejen descansar las memorias de Omar Torrijos y Arnulfo Arias, lo cual les permitiría desarrollar debates más ordenados y productivos.
Para sustentar sus señalamientos, Fábrega manifestó que en este período, sólo se prohijaron 58 proyectos de ley, lo cual daría un promedio inferior a uno por legislador, lo cual es peor, si se toma en cuenta que hubo legisladores que presentaron dos o hasta tres proyectos de ley.