"Una ley muy dura contra el tabaco", anunció el ministro de Salud, Camilo Alleyne, quien adelantó a Panamá América que, de aprobarse en la Asamblea Nacional, no se podrá fumar en ningún lugar cerrado, ni público ni privado.
Explicó que aunque el Decreto Ejecutivo 17 del 11 de marzo de 2005, es bastante bueno, carece de mecanismos coactivos, puesto que las sanciones son mínimas y quedan sólo en la palabra.
"Eso se acabó. Ahora si te ponen una sanción y no la cumples, te llaman, te cita el juez y te van a buscar con el corregidor", detalló.
Según la Organización Mundial de la Salud, en Panamá cada fumador puede consumir unos 271 cigarrillos al año.
El Acuerdo Antidumping de la Organización Mundial del Comercio establece que para hacer una solicitud "por la rama de producción nacional o en nombre de ella" y pueda ser iniciada la investigación, los que la apoyan deben representar en conjunto al menos 25% de la producción total del producto objeto de investigación.
En este punto, se informó que Celloprint S.A., solo cubre el 16% de la producción total.
Ahora, la medida de salvaguardia limita la competitividad de Productos Alimenticios Pascual, pues la obliga a comprarle el plástico a Celloprint S.A., aduce el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Manufacturera de Productos de Harina, Confites y Anexos de Panamá.
Su presidente, Felipe Magallón, manifestó que Celloprint S.A., de propiedad de Juan Sosa, es una empresa que "no tiene la calidad, la eficiencia, la tecnología, y precios, lo cual impide ser competitivos contra otras empresas extranjeras que producen sus galletas con costos mucho menores".
No obstante, un comunicado de Celloprint obvia las acusaciones que se le hacen de ser una empresa ineficiente.
Más bien, aduce que la salvaguardia es de carácter temporal, y "permite a las empresas y agentes económicos nacionales la oportunidad de reajustarse y competir en casos en que las importaciones masivas afecten de manera grave a una rama de producción nacional de un producto en particular, tal y como ha sucedido con Celloprint".
La medida de salvaguardia, alega, se tomó en el marco de una exhaustiva investigación administrativa en que se ha dado amplia participación a las partes (solicitante y afectadas) para que expongan sus puntos de vista al respecto.
Aunado a lo anterior, continúa diciendo Celloprint, los argumentos de Pascual sobre el impacto a sus costos de producción "resultan poco creíbles", pues " el costo del empaque sobre el costo final de los productos no llega ni al 3%".
Pascual sostiene que el plástico representa más del 20% de su costo de producción.