Los dos implicados en la supuesta violación al correo electrónico del ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, son personas allegadas al ex presidente Martín Torrijos. Ambos ocuparon cargos durante su gobierno, según fuentes y documentos oficiales.
Pedro Prado Villar laboró durante el Gobierno pasado como director de Libre Competencia de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco), y luego en abril del 2008 fue designado como director general de Ingresos (DGI) del Ministerio de Economía y Finanzas, tras la salida de Gisela de Porras.

Prado Villar estuvo a cargo de la DGI desde abril del 2008 hasta que finalizó el gobierno de Torrijos, en 2009.
Prado Villar se encuentra detenido en la Dirección de Investigación Judicial (DGI) con un segundo sospechoso, Demetrio Pablo Clua.

Clua, también vinculado al supuesto jaqueo del correo electrónico de Papadimitriu, llegó al gobierno de Torrijos en 2004. Ocupó, según fuentes judiciales, la dirección del departamento de evaluación del desaparecido Fondo de Inversión Social (FIS). Llegó de la mano de su primer director, José Portas.
En ese departamento, Clua era el encargado de adjudicar los proyectos del FIS.
Dos años después, Clua -de nacionalidad argentina- dejó el FIS y pasó a trabajar de asesor en Acodeco durante 8 meses, según las mismas fuentes. Luego, Clua se dedicó a la actividad privada.
Tan cercana era la relación de Clua con Torrijos y su entorno que el 20 de enero de 2006, la Presidencia de la República, a través de las partidas discrecionales, le otorgó tres mil dólares para cancelar una cuenta de servicios médicos de un familiar de él.
Tanto a Clua como a Prado se les formuló cargos por los supuestos delitos de violación de correspondencia contra la seguridad informática, y contra la seguridad interna del Estado.
Además se les fijó la medida cautelar de detención preventiva.
Según fuentes judiciales, durante el operativo de captura de ambos sujetos, las autoridades encontraron a Prado Villar en su residencia ubicada en Costa del Este, mientras que Clua se fugó, pero luego se entregó a las autoridades.
Se presume que hay una tercera persona involucrada en este hecho, y no se descarta que sea alguien interno del Ministerio de la Presidencia, que aparentemente ingresó a la computadora de Papadimitriu, y desde ahí interceptó los correos electrónicos.
Ayer, fuentes oficiales indicaron que bajo investigación se encuentra el jefe del departamento de informática del Ministerio de la Presidencia y otras personas de esa área.
La intercepción de la computadora del Ministro de la Presidencia -con información sensitiva y confidencial vinculada con el Estado- generó reacciones del arco político.
El diputado perredista Leandro Ávila señaló que las autoridades deben investigar sin importar a qué partido político pertenezcan los detenidos. “Si resultan responsables debe caerles todo el peso de la ley”, dijo el diputado.
Agregó que como ciudadano está en contra del delito, pero si estas personas resultan inocentes, también esto debe ser informado por las autoridades.
Por su parte, el panameñista José Blandón dijo preocuparle que se hayan violado las medidas de seguridad de la Presidencia. "Creo que es un caso sumamente delicado, sobre todo cuando los que han sido blanco de esta práctica son altos funcionarios del Gobierno”, destacó.
Se trató de contactar a Papadimitriu a su celular, pero no respondió las llamadas. La secretaria de Comunicación del Estado, Astrid Salazar, dijo que no se manejan datos sobre las personas que están detenidas ni su vinculación política.