De seguir la venta de chances y billetes “casados” se procederá a comercializar los números en kioscos ambulantes o en las agencias de la Lotería Nacional de Beneficencia.
Según el director de la institución, José Pablo Ramos, ya tiene su “plan B” y si los vendedores no quieren seguir haciendo su trabajo, pueden regresar las libretas e inmediatamente se les dará su dinero invertido.
Explicó que en las agencias se venderían las denominaciones sin ningún límite, como se hacía años atrás.
Destacó que ya la Lotería instaló un kiosco en la sede, donde se vende hasta B/3,000 por sorteo y también se hacen devoluciones de toda clase de números.
Las declaraciones de Ramos se dieron en el programa Semana, de TVN-Canal 2.
Por su parte, Sugeis Guerra, en representación de los billeteros, manifestó que deben incrementar la cantidad de denominaciones bajas porque tienen que complacer al público.
En tanto, Pedro Acosta, de la Asociación de Consumidores, indicó que se trata de un juego voluntario que debe ser regulado por el Estado.