La Comisión de Credenciales de la Asamblea Legislativa analizará los expedientes que mantienen cuatro de los nueve magistrados de la Corte Suprema de Justicia, informó el presidente de esta instancia, Benicio Robinson.
Robinson anunció que César Pererira Burgos es uno de los magistrados que tiene dos denuncias en su contra, por supuesta mala práctica en el ejercicio del cargo.
"Hay cinco expedientes contra los magistrados que están ejerciendo y que después de las ratificaciones vamos a analizar para ver si la Comisión acoge la demanda que están haciendo los diferentes abogados para seguirle el curso", aseveró.
Manifestó además que la Comisión de Credenciales, luego de haber analizado los casos electorales levantados por la Fiscalía Electoral contra algunos legisladores, analizará otros casos pendientes de legisladores que sí se van a considerar con la debida previsión, porque han cumplido con lo reglamentario.
Pero el efecto multiplicador de los colombianos no sólo se queda en las inversiones.
La mano de obra colombiana, también parece haber llegado para quedarse. Es común ir a un restaurante, centro comercial, café Internet y peluquerías y escuchar el inconfundible acento colombiano.
A criterio de Nieto "si anualmente se quedan en el país unos 8,000 colombianos que se vuelven cabeza de familias e invierten como mínimo 40,000 dólares en un país, entonces cerca de 3 a 4 millones de dólares al año están generando pequeños empresarios en Panamá".
En los últimos años las inversiones se han disparado. Cuando se pensaba que se había visto todo en inversiones colombianas ahora surge el anuncio de la apertura de una entidad financiera de Corfivalle y Colpatria.
El presidente de Colpatria ha confirmado el interés de incursionar en Panamá teniendo en cuenta que el comercio y el movimiento de dinero entre las dos naciones es cada vez más grandes.
Por supuesto, que también esta el hecho que Panamá es un centro financiero internacional destacado.
Hace poco los representantes de las empresas ETESA de Panamá e ISA de Colombia anunciaron la conclusión de los estudios ambientales y energéticos del proyecto de Interconexión Eléctrica Panamá-Colombia, a un costo que oscila entre los 130 y 170 millones de dólares.
El intercambio vislumbra abaratar los costos de la energía eléctrica en Panamá y ampliar la competencia en generación.
Además de este proyecto esta la iniciativa de Empresas Públicas de Medellín que compró el 75% del desarrollo de generación hidroeléctrica de Bonyic, e invertirán unos 70 millones de dólares.
También se han iniciado las conversaciones con Colombia para la construcción de un gasoducto a través del cual se exportará gas a los países vecinos.
Se espera que la energía generada por gas natural y carbón sea barata, enriqueciendo un mercado de libre oferta y demanda, que se traduce en reducciones drásticas en el precio de la electricidad entre el 20% y 30%. Esto beneficiaría a Panamá, al ser un país importador.
Estos jugosos montos de inversiones, no incluyen el dinero que llega al país por la Zona Libre de Colón, los cuales superan los 800 millones de dólares.
Definitivamente el impacto económico de la comunidad colombiana ha marcado notablemente las estadísticas de inversión extranjera.
La onda inversora no sólo se ha concentrado en la ciudad capital y pueblos aledaños. Ahora se esta expandiendo hacia diferentes puntos del interior del país como la provincia de Veraguas y Coclé, sobre todo en el sector agropecuario, la ganadería, reforestación, turismo, construcción y servicios.
En estos momentos se trata de cuantificar las inversiones y llevar un registro. Este movimiento indica que a futuro las inversiones se incrementarían. Un segmento que es observado de cerca es la ampliación del Canal de Panamá, donde se espera la llegada de más empresarios interesados en participar en este megaproyecto.
Sin embargo, paralelo a esta inversión también está llegando una ola migratoria de ilegales por diferentes razones, pero sobre todo por su seguridad. Estos se localizan principalmente en la zona fronteriza con Panamá.
Muchos permanecen en el área, pero otros han logrado mantenerse en la capital desempeñándose en variados oficios, pero como ilegales.
Cabe destacar que este movimiento migratorio no es una situación específica de los colombianos, también argentinos, dominicanos y chinos están llegando a Panamá obligando a las autoridades a redoblar las medidas migratorias y los permisos de trabajo.