Con la aplicación de la portabilidad numérica a partir de mañana, los usuarios de la telefonía móvil prepago y postpago tendrán la alternativa de continuar o no con la empresa telefónica que les ofrece el servicio.
Con este sistema, el usuario de prepago que desee cambiarse de compañía tendrá que traspasar el saldo actual a otro cliente de la misma red para que no pierda el saldo y los de postpago cerrar el contrato actual que mantienen, incluyendo el recargo por el aparato.
La principal ventaja de la portabilidad es que los usuarios se pueden cambiar de operador sin perder su número de teléfono, sin embargo, dicho cambio no será gratuito, ya que existe un costo que se va a cargar prorrateado en un año, de no más de tres centésimos por mes, para que la entidad de referencia (empresa elegida por contratación directa) pueda sufragar sus gastos de operación y mantenimiento.