"Me siento feliz y vivo contento de que el pueblo panameño me quiere", dijo a los periodistas el legendario pugilista luego de participar en un agasajo organizado por las autoridades deportivas del país con motivo de su onomástica.
"Mi esposa me quiere, todo el mundo me quiere y voy a seguir aportando mi nombre y mi poquito de arena (en honor a Panamá) en el mundo entero", indicó el ex campeón, que además confesó que no desea morir fuera de su país.
Durán aprovechó que varias personas se tomaban fotografías con él para afirmar a propósito, en tono de broma: "Se están retratando conmigo porque en cualquier momento me puedo morir, aunque yo voy a morir de viejo, cagao, chorreao y miao".