El Segundo Tribunal de Justicia mantuvo una sentencian condenatoria contra la exsubdirectora de Pasaportes, Ilsia Córdoba, pero se la redujo de 40 a 32 meses de prisión, y también condenó a 40 meses a Francisco José Castañeda por el presunto delito de falsificación de pasaportes.
La decisión del tribunal se produjo al resolver una apelación presentado por el fiscal segundo de circuito, Luis Martínez, luego que el juzgado de primera instancia aplicara una sanción de 40 meses a Córdoba y diera un sobreseimiento a Castañeda y a Dolores Canela.
De acuerdo con el Segundo Tribunal, en el expediente no existen matices propios del delito de sustracción de documento público. También detalla que Córdoba cooperó durante el proceso.
A la vez señala que en el caso de Castañeda se acreditó su vinculación en el uso y provecho de la citada actividad, ya que entregó una visa de no inmigrante para Estados Unidos a Varelio Morales Mendoza.
Córdoba fue procesada por el delito de falsificación de pasaportes, luego que la Directora de la entidad, Carlotta de Allen, presentara una denuncia ante la Policía Técnica Judicial por la existencia de documentos alterados.
La denuncia obligó a las autoridades a realizar una serie de ajustes en el sistema de emisión de los documentos.
El proyecto se desarrolló en varias etapas, y en su última fase de ejecución (enero 2000 - junio 2004), se retira del enfoque técnico agroforestal y se basa en ampliar el círculo de impacto y mejorar la sostenibilidad de las actividades de manejo de recursos naturales.
Mediante este proyecto, los indígenas lograron un desarrollo participativo con mejoras tecnológicas, educación ambiental, procesamiento, refinamiento y comercialización de productos agropecuarios, como el café, los no maderables y las artesanías. Además del desarrollo de la autogestión y la administración pública indígena.
Después de las dos ferias del libro celebradas en Panamá, Priscilla Delgado, presidenta de la Cámara Panameña del Libro ha cambiado de idea con respecto a los hábitos de lectura. Ahora es una convencida de que "el panameño sí lee".
El último de estos eventos fue visitado por alrededor de 60,000 personas (35% más que en la primera) y según Delgado, las ventas estuvieron por el orden del 750,000 balboas.
Lo cierto es que Delgado se inclina por definir la lectura de los panameños como "light", lo que significa que no se buscan temas profundos, sino más bien los de moda, "aquellos libros que todos están leyendo en el mundo".
Las cifras actuales dadas a conocer por Delgado sitúan la lectura en Panamá entre un 10% a 15% de la población.
Se trata de los panameños que leen al menos un libro al año.