En los once años que lleva de ser legislador de la República, nunca había observado que se diera tanto entusiasmo por querer ser presidente de la Asamblea Legislativa, al punto que desde hace siete meses ya hay quienes quieren serlo, dijo ayer el legislador arnulfista Alberto Cigarruista Cortés.
Cigarruista respondió a preguntas de ¿qué es lo que tiene la presidencia de la Asamblea?, diciendo que se pone "muy sabrosa... ¿No?"
Al tiempo dijo que surgen algunos problemas, por lo que cree que son profundos; advirtiendo que son problemas más profundos que la presidencia de la Asamblea.
Para el legislador, el problema estriba en que los partidos políticos de este país se programan para ganar las elecciones y permanecer en el poder por cinco años.
Todos los partidos políticos de Panamá caen en errores que se cometieron en el gobierno de Guillermo Endara, en el gobierno del Partido Revolucionario Democrático (PRD) y "pienso que se volvieron a cometer en el gobierno de Mireya Moscoso, con la excepción de que aquí podemos corregirlos (porque estamos a tiempo). Los partidos políticos se programan para gobernar cinco años".
Cuando se obtiene el poder por medio de las elecciones, el primer error en que se incurre es nombrar al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del partido político en los mejores puestos, recalcó.
Añadió que los miembros del CEN se convierten en ministros, en contralor, en presidentes de la República, en vicepresidentes de la República; y por ende, la militancia de los partidos políticos se paraliza, sustentó Cigarruista.
Para el político de La Villa de Los Santos, eso hace que en un año o año y medio antes de las elecciones se agilizaran los partidos políticos, por lo que eso es un grave problema, acotó.
Explicó que al mirar hacia atrás a lo interno de los colectivos, muchos de los cuadros políticos ya no están, ya no los tienen, porque en el transcurso del camino se disgustaron.
"Esas cosas están aconteciendo, si usted descuida al partido político, usted descuida el alcalde; descuida al representante de Corregimiento, descuida al legislador", apuntó.
Un partido político, un gobierno nacional, no se puede dar el lujo de descuidar a sus cuadros políticos, a sus líderes políticos, subrayó Alberto Cigarruista.
En ese orden, alegó que esas cosas han venido enfrentando resquemores, porque ha visto a alcaldes que han anunciado su retiro de algunos partidos políticos (Eliseo Rodríguez, alcalde de Guararé, renunció recientemente del arnulfismo, confirmó este diario).
Anexó que ha visto a representantes de Corregimiento eminentemente disgustados en su provincia. Situaciones similares están ocurriendo con legisladores, por lo que opinó que esos problemas se pueden resolver sobre la base del diálogo, del entendimiento; sobre la base de que el ministro comprenda, el director de institución autónoma comprenda, que tiene que fortalecer a los cuadros políticos.
Sobre la queja de muchos legisladores oficialistas que no le han nombrado a su gente, Alberto Cigarruista argumentó que se está haciendo esfuerzos sobre esa materia.
Dijo que los legisladores si están recibiendo su apoyo, pero según él se les debe apoyar mucho más, dado el hecho que las demandas son diversas.
Por lo que ellos (legisladores oficialistas) aconsejan en el gobierno nacional, al principio de sus reuniones, que por lo menos a cada legislador se le nombrará ya de salida, el 1 de septiembre de 1999, veinte nombramientos a cada legislador, indicó.
De esos 20 nombramientos, añadió Cigarruista, la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP) se ha estado quejando, retóricamente que se han despedido 7 mil funcionarios públicos.
Por lo que para Cigarruista si eso fuese cierto, legisladores de gobierno que son 19, al multiplicarlos por 20 darían 380 nombramientos, a lo que se preguntó que serían 380 nombramientos entre 7 mil que aduce la FENASEP.
Puntualizó que es muy difícil para aquel muchacho que les pegó la papeleta, a siete meses de gobierno, poderle decir no te puedo nombrar, eso para Cigarruista es muy duro y a la vez engorroso.