El presidente Ricardo Martinelli solicitó ayer a su vicepresidente, Juan Carlos Varela, que renuncie al puesto y que “sea hombrecito y que afronte sus responsabilidades”.
Martinelli envió un mensaje alto y sonante al vicepresidente donde le decía que “Uno no puede estar en un puesto y decir que uno nada más estaba de forma protocolar... Le quiero pedir muy respetuosamente al señor Varela que renuncie y se vaya a hacer oposición, pero no puede estar comiendo de un mismo plato habiendo estado dos años y medio en un Gobierno, en el cual participó en todo y ahora diga que no estuvo en nada...”.
Las declaraciones del mandatario se dieron en un acto en el que se entregaron camiones recolectores de basura, el cual se realizó en la Cinta Costera.
El que reaccionó inmediatamente a estas palabras fue el vicepresidente Varela, quien manifestó que no renunciará, ya que fue elegido por el pueblo panameño y que lo que el presidente busca es distraer la atención con una pelea de política interna, “en la cual no voy a caer”.
El vicepresidente expresó que “yo no sirvo a un Gobierno corrupto” y agregó que el presidente Martinelli está huyendo a la verdad y que lo único cierto es que en ese viaje a Italia fue que se planificó la salida del panameñismo del Gobierno, porque venía denunciando actos de corrupción.
Martinelli no esperó y también contestó a estas palabras, pero esta vez en una actividad que se realizó en distrito de Capira, en donde además de decirle a Varela que era su chicle, porque siempre andaba al lado de él, le pidió que fuera lo suficientemente hombrecito y que fuera a los estamentos legales y se ratifique de las acusaciones efectuadas, ya que él no necesita de la plata de nadie ni necesita coimear, ni nunca lo ha hecho ni lo hará.
Desde que se dio la ruptura de la alianza, Martinelli asignó una serie de tareas a Varela, donde este debía reemplazarle en actividades a lo interno del país y en el extranjero, de las cuales se conoció no ha asistido a ninguna.
Cabe señalar que constitucionalmente un presidente no puede solicitar la renuncia a su vicepresidente; sin embargo, puede ser llamado a un juicio en la Asamblea Nacional para que sea destituido por no atender las tareas que le fueron encomendadas.
Las diferencias entre Martinelli y Varela han surgido desde antes que las filas del panameñismo dejaran el Gobierno, por temas relacionados con la segunda vuelta electoral, la reelección inmediata, y posterior a la ruptura de la alianza, los escándalos de la venta de terrenos en Paitilla, Juan Hombrón y Chilibre.