Sin sorpresas, el mandatario habló por tres minutos en señal abierta a todo Panamá en donde indicó que no es enemigo de Juan Carlos Varela, referente a su destitución como canciller destacando que tan solo tomaron caminos distintos.
Mientras determinaba que sus intenciones de postulación presidencial para los comicios de 2014 son nulas, el presidente respaldó la segunda vuelta electoral augurando que un presidente debe ganar con más del 50% de los votos emitidos: "esto le da legitimdad al gobierno, fortaleciendo así la democracia", determinó Martinelli.
Lamentó que la alianza interpartidaria se rompiera, destacando que esa decisión no era suya. A su vez quiso agradecer a los Panameñistas "por haberle servido al país durante estos últimos dos años y dos meses" añadiendo que "no somos enemigos, mi gobierno sigue el camino del cambio".
Dijo que anhela cumplir con todas sus promesas de campaña para el fin de su mandato, el mandatario aprovechó de nombrar los logros de su gestión que ha llevado al momento.
Para cerrar, el primer mandatario cerró su discurso de la siguiente forma: "Mi único interés es hacer lo mejor para tí y tu familia, cumplir lo que te prometí. Ustedes me conocen, no soy perfecto ni soy un buen político, pero el amor que siento por mi país y la gratitud que tengo por el honor que ustedes me han dado de servirles como su presidente es inmenso, por eso mi compromiso es contigo, con todos ustedes y voy a seguir caminando en los zapatos del pueblo hasta que un mejor Panamá les llegue a todos, buenas noches y que Dios los bendiga a todos.