Como si se tratara de una “crónica anunciada”, el Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) está próximo a enfrentarse a una nueva crisis de agua como la ocurrida en diciembre del año pasado.
Ayer, la entidad informó que, adicional a la suspensión del servicio por los trabajos de la interconexión de la línea de 54 pulgadas programados en 24 horas, los niveles de turbiedad en el lago Alajuela y el daño de una rotoválvula en la potabilizadora de Chilibre impidieron que el servicio se restableciera en el tiempo estimado.

En consecuencia, la ministra de Educación, Lucy Molinar, ordenó para hoy, lunes, la suspensión de las clases en todos los centros educativos de Panamá centro, este y San Miguelito.
Mientras, en la Universidad de Panamá, el rector Gustavo García de Paredes también suspendió las clases en el campus y San Miguelito, pero destacó que las labores administrativas se desarrollarán con normalidad.

En tanto, el malestar se apoderó de los miles de los usuarios del IDAAN que solo se prepararon para estar sin agua por 24 horas, como lo anunció la Secretaría del Metro.
En Juan Díaz, Celmira Rivas cuestionó la labor de la institución al destacar que la entidad no atiende el tema como debe, a pesar de que ha recibido duras críticas de parte del presidente de la República sobre la solución de los problemas.

En los centros comerciales, los supermercados y los restaurantes estuvieron, hasta la tarde de ayer, abarrotados de gente que buscaba una solución temporal al problema de la escasez, que se acrecentó con la baja producción de agua por la alta turbiedad ocasionada por las intensas lluvias de los últimos días.
Promesa.
El sábado, el director del IDAAN, Abdiel Cano, dijo que tras el aguacero que se registró, el suministro de agua podría empezar a retornar a los hogares a las 9:00 a.m. de ayer.
Sin embargo, este cálculo no se concretó debido a que los trabajos de interconexión tomaron más tiempo del programado.
Un comunicado de prensa del IDAAN informó que después de concluidos los trabajos se tuvo que disminuir la producción por la alta turbiedad, lo que impidió que el suministro llegara a los puntos más altos de la ciudad.
En horas de la tarde de ayer, la escena de diciembre de 2010 era la misma. Personal de la entidad realizaba los ajustes en los dosificadores para lograr que en las próximas horas el servicio se restableciera.
En tanto, Juan Ducreut, exdirector de la institución, criticó el manejo de la información al destacar que no están diciendo las cosas como son. “No explican bien el problema”, dijo. Enfatizó que corresponde a la comisión de expertos hacer los cálculos exactos del restablecimiento del servicio.