Buenos Aires- En el más reciente giro de su mercurial carrera de evolución política, el presidente Carlos Menem emitió, junto a su viejo contrincante radical, Raúl Alfonsín, un llamado de apoyo al ganador de la próxima contienda electoral de octubre.
El gesto conciliador fue anunciado por el secretario de Menem desde la casa de Alfonsín, en la capitalina Avenida Santa Fe, a donde fue para interesarse por su estado de salud, después del accidente automovilístico que el dirigente radical sufrió el 17 de junio último en Río Negro.
La fotografía mostrando a los dos sonrientes políticos sentados en un sofá con titulares como "Menem y Alfonsín: apoyar al que gane" se asomaron la mañana siguiente desde las primeras planas de todos los matutinos.
Según voceros de los dos líderes políticos, la visita fue "de amigos" y "la única frase política fue de Menem, cuando dijo que hay que apoyar al que gane en las elecciones del 24 de octubre".
En los circuitos políticos el gesto fue interpretado como una estocada más que el presidente inflige al candidato peronista, el gobernador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, su mayor enemigo político, aunque públicamente le profesa su apoyo.
Pero eso de que "gane quien gane" se haga sentir en un momento en que el candidato de la alianza, Fernando de la Rua, le lleva 19 puntos a Duhalde, según las últimas encuestas públicas, envía un claro mensaje de que por lo menos el sector menemista del peronismo optará por colaborar con los radicales, por lo menos al inicio del próximo cuatrienio que se inicia a mediados de diciembre.
Por otro lado, el sorpresivo y aún informal "acuerdo político" argentino fue visto por algunos diplomáticos como un buen modelo para países como Panamá, donde la nueva jefa de Estado, Mireya Moscoso, deberá gobernar con un Poder Legislativo, aunque tiene mayoría, que se visualiza endeble.
Una situación similar se da en Ecuador donde el presidente, Jamil Mahuad, se ve obligado a gobernar con un parlamento en el que le es casi imposible reunir una mayoría parlamentaria para lograr implementar su programa de reformas mediante el proceso constitucional.
"La concertación de los partidos políticos en apoyo de los programas económicos y sociales que reclaman nuestros pueblos no sólo representan un acto de sensato patriotismo, sino también un mensaje al mundo de que el espíritu democrático en Latinoamérica ha echado raíces prácticas", expresó un veterano embajador.
En días recientes, Menem por primera vez salió a hacer campaña para Duhalde, pero varias personas allegadas al presidente, inclusive miembros de su propio gabinete, confiaron a este corresponsal de que existe un rencor insoslayable entre los dos dirigentes peronistas.
Mientras que los distintos sectores del peronismo continúan sus duras rivalidades internas, el avance de la oposición ha sido implacable en los últimos cuatro meses, una tendencia que el matutino "La Nación" compara a "la marcha arrolladora del general Patton ante las fuerzas alemanas" en la Segunda Guerra Mundial.
"Si las elecciones del 24 de octubre próximo llegaran a dar a De la Rua el 48% de los votos y a Duhalde el 29%, como está registrando