Mientras el crimen se apodera de las calles de Panamá, en la Policía Nacional (PN) se pierde gran cantidad de vehículos que hoy pudieran estar patrullando las avenidas del país.
Sedanes, motos, busitos y "pick-up" muy deteriorados, aún con distintivos de la PN, yacen tirados en los terrenos de la Academia de Policía, Belisario Porras (Acapol), en Gamboa.
Se informó que estos equipos aún esperan un avalúo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), para poder ser vendidos como chatarra.
Los autos que aún forman parte de la flota policial son pérdida total, al punto que ni venderlos como chatarra resultará rentable, porque el precio por morralla bajó.
Así lo afirmó el ex presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada, Guillermo Villarreal.
Al mismo tiempo agregó, que por no haber hecho el trámite a tiempo, se perdió la oportunidad de despacharlos a buen precio.
Y no sólo eso, pues para Villarreal estos vehículos considerados por la PN como desecho son criaderos de alimañas, por lo que le harían un favor a la salud pública si se deshacen de ellos.
Según indicó una alta fuente policial, el MEF no ha hecho el avalúo porque hace falta un evaluador.
Este diario intentó ubicar al ministro del MEF, Héctor Alexander, pero no atendió las llamadas.
Entretanto, hay autos que tienen hasta cinco años de estar tirados en los terrenos de la Acapol.
Una fuente policial explicó ayer a este diario, que todos estos vehículos terminaron en desuso por desperfectos mecánicos, incendios, orificios de balas, choques u otras razones.
De acuerdo a la fuente, el promedio de vida de los autos de la PN es de tres años aproximadamente, pues son usados día y noche y el desgaste es mayor al de un auto de un civil.