Cerca de mil docentes fueron suspendidos de sus cargos debido a que no cumplieron con el debido proceso de los traslados, no regresaron en el tiempo permitido de la licencia otorgada o simplemente dejaron de asistir a dictar las clases.
La directora nacional de Recursos Humanos encargada, Silvia García, explicó que estos docentes están fuera del sistema, porque cuando se comenzaron a revisar los expedientes se dieron cuenta de que dejaron de trabajar en los colegios para irse a laborar a otros, y el puesto anterior quedaba abandonado, por lo que se les aplicó la causal de “abandono de puesto”, ya que se trataba de docentes titulares que no estaban en sus cargos.
Agregó que los procesos de traslados deben cumplir con una evaluación y un proceso administrativo, pasos que son parte de las reglas y que este proceso se está realizando desde el 2009.
Por su parte, Andrés Rodríguez, dirigente de la Asociación de Profesores de Panamá, manifestó que ellos desconocían estas cifras y añadió que ese tipo de procesos son una “intimidación y persecución” por parte de la ministra que, según Rodríguez, “nos está empujando a tomar decisiones de paralización”.
En tanto, la secretaria general del Ministerio de Educación (MEDUCA), Aixa Díaz-Granados de Quintero, aseguró que no hay persecución contra los docentes, sino que la ley es igual para todos y que se trata de “poner la casa en orden”.
Sobre el profesor Andrés Góndola, quien fue separado de su puesto en el Instituto Rubiano, Díaz dijo que el caso está en otras instancias y será la Corte Suprema de Justicia la que debe decir si el Ministerio actuó bien o mal.