Las labores habituales en varios ministerios se vieron perturbadas ayer por el posible cambio de Gabinete.
La noticia causó incertidumbre e intranquilidad entre los funcionarios de los ministerios de Salud, Trabajo, Educación, Obras Públicas y Gobierno y Justicia.
Desde tempranas horas hubo un movimiento inusual en estas instituciones. "Se va o se queda" era la frase en clave, que repetían casi susurrando funcionarios de "baja jerarquía" en los pasillos del Ministerio de Salud.
Ellos hacían alusión a la posible salida del jefe de la cartera, Camilo Alleyne, quien es considerado como uno de los ministros más impopulares de esta administración, según reportan diversas encuestas.
En esta entidad no hubo festejos ni celebraciones, pese a que varios funcionarios expresaban una ligera sonrisa cuando eran cuestionados sobre el tema.
Otros, reflejaban angustia y preocupación porque los cambios a nivel ministerial, según dijeron, afectan a los funcionarios de menor jerarquía que están por contrato.
Mientras esto ocurría a lo interno de la sede principal de Salud, el ministro Alleyne inauguraba el foro de "Calidad de Servicios de Salud" en el Hospital Santo Tomás. Allí aseguró que "se iba si el presidente Martín Torrijos se lo pedía".
El mismo escenario se vivió en los ministerios de Educación, Trabajo y Obras Públicas. Todo era confusión. "Rumores iban y rumores venían".
Los jefes de estas carteras también participaron en actividades con sus subalternos donde se despidieron indirectamente creando mayor confusión.
Tal es el caso de Reynaldo Rivera, quien antes de firmar un convenio con el INADEH agradeció a todo el personal por el apoyo brindado. Sin embargo, al ser abordado por los medios dijo "me voy si el presidente Martín Torrijos me lo pide".