Así lo informó hoy la directora de Trabajo de Panamá, Ada Romero, quien precisó en RPC Radio que mañana se reunirán con los dirigentes de los obreros en las instalaciones de Panama Ports Company, subsidiaria de Hutchinson Whampoa, para buscar solución a sus reclamos salariales y de derechos laborales.
Romero anunció que la ministra de Trabajo, Alma Cortés, participará en la cita, a la que también deben acudir los directivos de la concesionaria portuaria, que aún no se han pronunciado públicamente sobre el conflicto laboral.
De acuerdo con la prensa local, al menos dos barcos postpanamax han quedado sin poder atracar en la terminal por la paralización de los trabajadores, que reclaman un aumento del 30% en su salario, el pago de horas extraordinarias, respeto a la jornada laboral y a los descansos obligatorios y mayor seguridad, entre otras peticiones.
Por su lado el presidente panameño, Ricardo Martinelli, escribió en su Twitter que un paro portuario en Panamá sería "funesto para el país, porque perdemos todos".
El sábado se dio un acercamiento entre los trabajadores y la empresa, con participación de Romero, y luego el puerto fue desalojado de huelguistas con apoyo de la policía antimotines, sin que se produjeran detenciones, resaltó la funcionaria.
"Nos roban la plata que nos tienen que pagar en la quincena. Nos dan malos almuerzos, malas cenas. No nos dan los días libres. ¡Si nos van a botar que nos boten a todos!", dijo el dirigente José Alberto Becerra a periodistas.
Por su parte, la directora de la Autoridad Nacional de Aduanas, Gloria Moreno de López, llegó al puerto y se cercioró de que en los barcos que no pudieron entrar al puerto "no había mercancía perecedera ni medicamentos" y pidió a la empresa atender los reclamos.