Las negociaciones se dieron, por el inicio de una huelga de "brazos caídos" llevada a cabo por los colaboradores de Panamá Ports Company, quienes paralizaron todas las actividades dentro de la empresa portuaria, exigiendo un aumento salarial y mejores condiciones laborales.
Las asignaciones de hora, turno, alimentos, medidas de seguridad, ajuste salariales, trato y trámite de reclamos por pérdida de vida de empleados, y pago de póliza de vida a sus familiares, son algunos de los puntos solicitados por los empleados.
Por ello, se asignó una Mesa Tripartita, compuesta la empresa Panamá Ports Company, sus empleados y Mitradel.