David Murcia Guzmán pretendía desarrollar en Panamá un proyecto de viviendas de interés social bajo un esquema que, a juicio de fuentes financieras, resulta “sospechoso” y a la postre terminó en denuncia de estafa. El dueño de DMG y sus allegados colombianos y panameños idearon un esquema de compra que involucraba el flujo continuo de dinero desde Panamá a Colombia y viceversa.