Aunque pareciera que la modernidad quiere llegar a las calles y avenidas de la ciudad para poner algo de orden a los conductores, todo indica que aún se tendrá que esperar.
Para John Bennett, ex presidente de la Comisión de educación vial, la colocación de nuevos semáforos no remediaría mucho la actitud de los conductores.
“Los semaforización debe de ir de la mano con la eficacia de quienes lo administran, y ni la Policía de Tránsito ni la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre son eficaces a la hora de hacer su trabajo, señaló.
Manifestó, que en otros países desarrollados, sobretodo los europeos, están eliminando los semáforos para evitar una dependencia de los conductores a las señales.
Si se conduce en una vía donde no hay semáforos, el conductor disminuye la velocidad y toma las precauciones, eso es lo que hacen muchos conductores europeos.
Esto ha dado resultados y ha bajado la cantidad de accidentes vehiculares, acotó Bennett.
Los semáforos deben estar sincronizados, ajustados al flujo de tráfico así como a su mantenimiento.
El empresario ejemplarizó que en la intersección de la Martín Sosa, hay un semáforo con la flecha a la derecha que los lleva a la vía España, sin embargo, conductores y choferes del transporte público hacen caso de la misma, aunque esté roja o verde igualmente pasan y el policía de tránsito no hace ni les dice nada.
“En la actualidad existen 114 intersecciones y se incrementarán en 66 nuevas, quedando en 180, las cuales la empresa debe presentar a la ATTT para ser aprobadas, todas en el área metropolitana”, indicó.
El proyecto también contará con semáforos peatonales, los cuales estarán en 66 intersecciones, las cuales previamente se han estudiado.
La empresa irá reemplazando los semáforos poco a poco y aquellos que se puedan reutilizar se colocarán en varios puntos críticos del interior, como en David, Colón, Santiago, Penonomé, Chitré, así como en las afueras de la ciudad.
Así también, en cinco intersecciones de la ciudad los semáforos tendrán cámaras.
Puntos como San Miguelito, la Ricardo J. Alfaro y otras intersecciones, serán monitoreados desde el control central del Tránsito.
En ese sentido, las cámaras ayudarán a verificar, si existen tranques o menor fluido en alguna intersección.
Este proyecto busca aumentar en un 20% la capacidad del flujo vehicular.