Un total de 11 mil 750 personas permanece -desde hace varios meses- a la espera de un cupo en los quirófanos de la Caja de Seguro Social (CSS), pero no han sido intervenidos porque el 32% de los salones de operaciones está dañado o no tiene personal para funcionar.
El 50% de las cirugías pendientes procede del Complejo Metropolitano, un 25% se distribuye entre los hospitales Amador Guerrero (Colón) y Rafael Estévez (Aguadulce), y el otro 25% proviene del resto de las 76 instalaciones de seguridad social.
La institución está en capacidad de resolver 5 mil cirugías mensuales; sin embargo, al sistema ingresan un promedio de 5 mil 400, revela un informe de Prestaciones Médicas de la CSS.
En pocas palabras, cada mes se acumulan 400 pacientes en esta lista de espera, lo que hace imposible disminuir la mora quirúrgica existente.
“Si no cambiamos esto al final del año, vamos a tener 15 mil personas esperando ser resueltas en esta lista”, advirtió Javier Díaz, director de Prestaciones Médicas de la CSS, en un informe de rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional.
Nudo crítico.
El Complejo Metropolitano tiene 22 salones de operaciones, de los cuales solo nueve funcionan después de la una de la tarde. La razón: falta de personal, pues la mayoría de los médicos solo laboran de 7 a.m. a 3 p.m.
Ante esta situación, el director de la CSS, Guillermo Sáez-Llorens, dispuso pagar turnos extras para abrir los salones hasta las 7 p.m., pero a los médicos no se les permite “amarrar” más del 50% de su salario en turnos adicionales.
Aún cuando la ley establece esto último, Sáez-Llorens acordó con la contralora, Gioconda de Bianchini, obviar esa restricción y pagar, además, una prima de productividad a los galenos.
“Esta es la manera con que ahora vamos a poder empezar a disminuir la mora quirúrgica”, sostuvo Díaz.
En tanto, Fernando Castañeda, de la Comisión Médica Negociadora Nacional (COMENENAL), dijo que la intención de operar es buena, pero discrepan con la forma en que lo quiere realizar esta administración y denunció que se buscan acuerdos con hospitales privados.
Castañeda afirmó que en muchos salones de operaciones de la CSS “no hay insumos” y calificó como un “desastre” los salones de operaciones de hospitales públicos de Chepo y de Colón.
Déficit de especialistas.
Otro problema de usar los salones de operaciones en las tardes es que en el país no hay anestesiólogo disponible y muy pocos se han ofrecido para laborar en el Seguro Social. A este grupo se suman los gastroenterólogos, geriatras, alergólogos, por mencionar algunos.
Contrario a estas especialidades, la CSS tiene bastante urólogos y aún así la mora quirúrgica en este renglón es elevada.
El argumento que brindan las autoridades es que “no hay consultorios en la mañana para tantos urólogos contratados”.
En lo que concierne al tema de la resonancia magnética nuclear -que permite hacer diagnósticos precisos de múltiples enfermedades- la CSS solo cuenta con un solo equipo, pese a que las normas internacionales indican que debe existir un resonador por cada 500 mil habitantes.
Es decir, si se cumpliera esta normativa, la CSS debiese contar con al menos 4 de estos aparatos.