Washington-La presidenta Mireya Moscoso tomará en consideración las denuncias jurídicas pendientes contra Vladimiro Montesinos, antes de pronunciarse sobre la petición de asilo presentada por el ex-jefe del servicio de inteligencia militar peruano, según declaró ayer el canciller José Miguel Alemán.
Al revelar este nuevo ángulo en la decisión que la mandataria anunció que tomaría en estos días, el canciller señaló: "La señora presidenta está decidida a considerar todos los aspectos del caso y seguramente tomará todo el tiempo que sea necesario".
Alemán fue preguntado por el controvertido caso durante una conversación con este corresponsal al iniciar una visita de tres días, en la cual se entrevistará con altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos.
Confirmando que él no había solicitado ninguna entrevista oficial, el canciller expresó que funcionarios del Departamento de Estado tomaron la iniciativa para acordar por lo menos dos citas con el subsecretario para Asuntos Económicos, Alan Larson, y el secretario adjunto para Asuntos Hemisféricos, Peter Romero. Hoy Alemán será uno de los oradores principales en la asamblea organizada por el U.S.-Panama Business Council junto con el vicepresidente Dominador Kaiser Bazán.
Originalmente las citas se habían programado para la tarde de ayer, pero poco antes del mediodía se cambiaron para el viernes a en la mañana, porque Larson, quien está a cargo del problema del lavado de dinero, aún permanecía fuera de la capital.
Preguntado si se discutirá el tema de Montesinos aparte de otros problemas bilaterales, el canciller prefirió no hacer ningún comentario.
Pero fuentes estadounidenses señalaron que inevitablemente el tema se planteará durante la reunión con Romero, quien junto con el subsecretario de Estado, Thomas Pickering, estuvo entre los primeros que insistieron ante el gobierno panameño que se le conceda asilo al ex-asesor del presidente Alberto Fujimori, para evitar una supuesta sublevación militar y "ayudar al proceso de democratización" en el Perú.
Por otro lado, un funcionario que pidió no ser identificado tuvo otra explicación de las citas en el Departamento de Estado: "Parece que están interesados en resolver los malentendidos que pueden haber surgido con respecto a la permanencia de Panamá en la lista de países "no colaboradores" del GAFI, aún después de haber adoptado importantes medidas para controlar el lavado de dinero".
Representantes de las asociaciones defensoras de los derechos humanos peruanos reaccionaron con cautela ante la información dada por el canciller sobre la decisión con respecto a Montesinos.
Franciso Soberón, director general de la Asociación pro Derechos Humanos y miembro del Comité Permanente de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos del Perú, que llegó a Washington para presentar el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, expresó a El Panamá América: "Consideramos positivo el hecho de que el gobierno panameño a través de su canciller haya valorado los hechos y fundamentos por las delegaciones que han llegado a Panamá, que incluyen el Human Rights Watch, y que han presentado hechos y fundamentos sobre el involucramiento del asesor Vladimiro Montesinos en graves casos de violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad.
Entre estos están la desaparición y ejecución de estudiantes y un profesor de La Cantuta, del caso de los asesinados en Barrios Altos, la tortura de Leonor La Rosa, y el asesinato de Mariela Barreto, ex-agente del servicio de Inteligencia del ejército, entre otros casos. Nos llevan a considerar que el gobierno panameño sabrá tomar una decisión de acuerdo al derecho internacional".
En tanto, el programa del canciller se inició ayer en la mañana con una junta que él y Kaiser Bazán tuvieron con los abogados en Washington de la importante empresa naviera Carnival Lines cuyos cruceros comenzarán a tocar puertos panameños, a fin de este mes por primera vez en la historia.
"El presidente de Carnival nos aseguro que entre fines de octubre y el final del año entrante habrán desembarcado 350,000 turistas y tripulación de todas las líneas que ellos operan," aseveró, refiriéndose a las compañías Holland-America y Seabourne, que fueron adquiridas por Carnival.