El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, se reunirá el próximo 21 de abril con su colega de Panamá, Mireya Moscoso, en la caribeña ciudad de Cartagena, informó ayer la canciller colombiana Carolina Barco.
Los gobernantes revisarán la seguridad en la selvática frontera entre ambos países y otros aspectos de la agenda bilateral en los campos económico y político, comentó a la prensa la ministra de Relaciones Exteriores.
Barco precisó que, previo al encuentro presidencial, comisiones técnicas de las cancillerías de las dos naciones se reunirán el domingo para afinar los detalles del encuentro.
"Estamos revisando la agenda. Vamos a hacer una comisión de vecindad recogiendo los temas que vimos en diciembre cuando vino la presidenta a Bogotá", manifestó la canciller.
Uribe y Moscoso se reunieron en Bogotá el pasado 18 de diciembre, cuando también analizaron el estado de las relaciones comerciales y la seguridad en la frontera, donde operan secuestradores, narcotraficantes, guerrilleros y paramilitares colombianos.
"Nuestras relaciones bilaterales son muy importantes", añadió la canciller colombiana, al indicar que tiene previsto reunirse con sus colegas de Perú, Allan Wagner, en mayo, y de Brasil, Celso Amorim, a fines de julio.
Colombia tiene una complicada situación para controlar sus extensas fronteras con Brasil, Venezuela, Perú, Ecuador y Panamá, que en total suman 6.342 kilómetros.
De ese total, al menos 4.000 kilómetros están en territorio selvático y de difícil acceso. De hecho con Brasil, Panamá y Perú ni siquiera existen carreteras.
Panamá es un paso marítimo y terrestre de drogas de Colombia hacia Centroamérica y de armas hacia los grupos guerrilleros y paramilitares de Colombia, que incluso han llegado a incursionar en territorio panameño.