A pesar que el magistrado Erasmo Pinilla subrayó ayer que el Tribunal Electoral (TE) es una institución con mucha estabilidad laboral porque las decisiones las toman tres personas, varios de los despedidos comentaron que el tema político se está apoderando de la institución.
Dos ex trabajadores, que pidieron reserva de sus nombres, aseguraron que no se fueron de vacaciones en sus respectivos momentos porque sus jefes no se las autorizaron, y negaron las declaraciones de Pinilla en torno a que acumularon tiempo "porque quisieron".
Con relación a las causas de sus despidos, los ex funcionarios también rechazaron los señalamientos de Pinilla de que no se adaptaron al nuevo equipo de trabajo o que no respondieron adecuadamente en tiempo de crisis.
"Lo que pasa es que esos puestos lo necesitan para nombrar a sus allegados de la Fiscalía Electoral", denunció uno de los ex empleados que tenía más de 15 años de servicio en la entidad.
Sin embargo, Pinilla destacó que sólo ingresarán cinco funcionarios nuevos, ya que el resto son ascensos de subalternos, que realizan el trabajo con mucha capacidad, tanto que superaron a sus jefes.
A uno de los ex funcionarios despedidos le faltaba apenas unos meses para jubilarse, y a pesar que pidió que se reconsiderara su destitución, los magistrados rechazaron la solicitud.
Los magistrados del TE afirmaron ayer que están comprometidos con la estabilidad laboral de sus empleados, al punto que esperan que antes que finalice este Gobierno, el proyecto sobre carrera electoral sea Ley de la República. "Un personal con inestabilidad laboral no acumula vacaciones", puntualizó Pinilla.