Genarina no tendrá que levantarse tan temprano y en la noche, llegará a casa más rápido y menos cansada. Le dará tiempo a sus hijos y eso, tiempo, es algo que no tienen de sobra las familias de hoy.
El nuevo sistema de transporte masivo lo permitirá. Si las autoridades dejan los paños tibios y ponen manos a la obra, a más tardar el próximo octubre empezarán los trabajos, y la vida de Genarina será otra.
Lo que a ella le toma llegar de la 24 de Diciembre al centro de la ciudad (hora y media y hasta dos horas), con el nuevo sistema se reducirá a 45 minutos o menos, si los semáforos están funcionando como debe ser.
Dicen las autoridades que en julio se podría estar dando la orden de proceder, pero algunos expertos consultados señalan que "los tiempos no dan".
Todavía no se ha hecho público el pliego, ni se han reunido para la homologación (que es cuando todos se ponen de acuerdo en cuanto a conceptos, términos y aspectos técnicos), luego de lo cual podrían pasar 30 días para hacer la licitación, y otros 30 para que se dé el resultado. Faltaría otro mes para que sea una realidad la orden de proceder. Octubre, no antes.
Dice Severino Mejía, un brioso militar experto en antiterrorismo que está encargado de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), que en junio ya se sabrá quién operará el nuevo sistema.
Ya vimos que eso demorará un poco más.
El 7 de diciembre del año pasado, se dieron a conocer quiénes saltaron esta primera barda, y son ellos: Consorcio Citybus Panamá, Transporte Masivo de Panamá, Autozama-Poyry-Tecmic-ACS-C&M-Durán Osorio, Panamá Móvil, Express Panamá, SIT-Panamá, y TransPanamá Internacional.
Todos estos pugnan por quedarse con un mercado de 1.4 millones de habitantes, de los cuales el 80% se mueve en bus.
La entrada en escena del nuevo sistema de transporte (que consiste en algo más que buses articulados), generará transformaciones inéditas en Panamá.
Incluso muy pronto, entre diciembre de éste, y abril del otro año, se iniciará lo que se conoce como "Plan de Choque", que será la entrada en operación de buses articulados por los corredores Norte y Sur.
La primera troncal (Tocumen-Puente de la Cervecería) deberá estar funcionando a finales del otro año. Allí se mueven entre 200 y 300 mil personas al día. En diciembre del 2009 entraría a funcionar la segunda (Villa Zaíta-Antigua Lechería), y en el 2010 la tercera, que parte de El Crisol hacia la 5 de Mayo, por Vía España.
La ciudad cambiará su rostro, pues con los carriles segregados vienen nuevos tipos de paradas, terminales de buses en los extremos de la ciudad, y otras que se conocen como nodos de interconexión. Alrededor de estas moles, donde se mueven decenas de miles de personas al día, surge una actividad económica inusitada y frenética.
Por ahí veremos más tranquila, y con más tiempo para ella y sus hijos, a Genarina.., Si la política no daña todo.
¿Cuánto costará el pasaje? ¿Cuál será la forma de pago? ¿Son mejores los buses articulados?
¿Cómo serán las paradas, los centros de trasbordos, las terminales y los garajes; los centros de control de flota, ruta y terminales?
Mucho más que un bus articulado
La tragedia del 23 de octubre de 2006 abrió la posibilidad de un cambio radical en el sistema.