Consternados se encuentran los moradores de Aguadulce ante el horrible crimen, aparentemente con ribetes pasionales, que cobró las vidas de una joven pareja de profesionales y de una criatura que se formaba en las entrañas de la infortunada.
Los implicados en este funesto caso fueron Antonio Alberto Alvarado, de 34 años, quien laboraba en el Hospital Rafael Estévez y su esposa Isabel Abrego Mendieta, de 24 años, empleada del HSBC Bank, de la sucursal de Aguadulce. Ambos fueron encontrados muertos en la recámara de su vivienda, tendidos sobre la cama, presentando cada uno heridas propinadas con arma blanca. Aunque las autoridades se encuentran en la etapa de investigaciones, se presume que Alvarado asesinó a su esposa y posteriormente se suicidó.
De acuerdo con algunas versiones de personas que les conocieron, la pareja tenía de tres ó cuatro años de casados, pero confrontaban problemas, pues discutían frecuentemente.
Esta situación trajo como consecuencia que Isabel, hace 15 días, decidiera irse a vivir con su madre, porque aparentemente no soportaba más la situación. Según una fuente, quien pidió reserva de su identidad, la tarde del martes Antonio fue en búsqueda de su esposa al trabajo, aparentemente con la idea de una reconciliación que nunca pudo ser.
Una fuente del Ministerio Público, que investiga el caso, manifestó que al ausentarse ambos de sus puestos laborales ayer, un compañero de los occisos llamó a uno de los parientes de Antonio preguntándole sobre el paradero de la pareja.
Luego de ser informado sobre la ausencia de los jóvenes, el familiar decidió acudir a la residencia para saber qué ocurría y notó que en el lugar se encontraba el auto de Antonio, aparcado en el estacionamiento.
Al no recibir respuestas a sus llamados y escuchar el sonido del abanico, el familiar avisó a la Policía Técnica Judicial (PTJ), cuyos efectivos descubrieron la terrible escena.
111 La pareja, con cuatro años de casada, enfrentaba problemas debido a las múltiples discusiones, situación que obligó a Isabel irse a vivir con su madre.
Antonio presentaba dos heridas con arma blanca en una de sus tetillas, mientras que Isabel en la parte superior de uno de sus senos. Se conoció que el hecho se registró en horas de la noche y que Antonio ya tenía un hijo, producto de una relación anterior.
Los vecinos de la vivienda aseguraron que no escucharon ningún ruido proveniente del lugar del crimen, mientras que una sola persona señaló que vio una luz encendida.