Muchas son las madres como Anayansi Salas, que un día como hoy no tienen más remedio que trabajar.
Ella tiene 29 años y un hijo de nueve, pero el único apoyo con el que cuenta es su madre.
Panamá América conversó con algunas de esas mujeres luchadoras que hoy también laborarán a brazo partido para sacar adelante a su familia.
El microcrédito nace en los años 70 y consiste en entregar pequeños préstamos de dinero a familias pobres, que se utilizan como capital de trabajo o para comenzar un pequeño negocio.
Roberto Eisenmann, presidente de la junta directiva de Mi Banco, sostuvo que los golpes les han enseñado que la mujer es la que merece mayor apoyo, por su responsabilidad.
Están conscientes de que el microcrédito es crédito a todo micro empresario que esté excluido de la banca tradicional, o sea, aquel que puede necesitar créditos de $500, pero también de $10, 000 o $20, 000.
Por su parte, la directora general encargada de la AMPYME, Giselle de Calcagno, dijo que es hora de que "se aterrrice en el fomento del microcrédito".
Esto se produce, dijo la funcionaria, logrando que pequeños capitales lleguen a los pobres para que inicien un negocio. Según una consultoría de la AMPYME, en Panamá se requiere de $250 millones para desarrollar el microcrédito, pues hoy solo existen unos $ 2.5 millones.
La cartera de préstamos al sector no llegan a 20 millones de dólares.
La AMPYME sugiere masificar el microcrédito para reducir la pobreza, ya que 40 de cada 100 panameños son pobres y en el área rural 59 de cada 100.
Mohamed Yunus de Bangladesh, recibió el premio nobel de la Paz, por su aporte al micro crédito.