Panamá ha perdido el apoyo de uno de los países centroamericanos en su lucha por alcanzar la sede permanente del Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA), confirmó ayer la vicecanciller Nivia Rossana Castrellón, quien lamentó que Nicaragua haya brindado su respaldo a la aspiración de su mayor competidor, Miami.
Sin embargo, la vicecanciller está convencida que Panamá sigue siendo la mejor opción para la sede del ALCA, pues la decisión del presidente nicaragüense, Enrique Bolaños, de apoyar a Estados Unidos en su aspiración de establecer en Miami el organismo comercial, se debe a que en esa ciudad residen 200 mil ciudadanos nicaragüenses, los que podrían beneficiarse con las fuentes de empleo que se crearían.
"Puedo comentarles que esto significa en la práctica que no podemos decir que Panamá no tiene las condiciones, porque aquí hay otras razones que hicieron que tomaran esa decisión", dijo Castrellón.
Sostuvo que Panamá esperaba el apoyo de Nicaragua, pero que estos son intereses de Estado que se manifiestan en toda negociación, y que Estados Unidos ha conseguido ese respaldo, básicamente por el apoyo a los residentes nicaragüenses que viven en Miami y que serían beneficiados.
No obstante, afirmó que Panamá continuará en su lucha y fortaleciendo las propuestas para el resto de los países, pues el próximo primero de marzo oficializará la propuesta del Estado panameño.
"Le puedo confirmar que tenemos toda las condiciones de ser la sede, pues esto va más allá de los criterios típicos y estamos hablando de países de la región que atraviesan con problemas", acotó la delegada de Panamá para estas negociaciones.
Mientras que el vicecanciller salvadoreño, Eduardo Calix, quien visita a Panamá como parte de la delegación presidencial, afirmó que sería irresponsable emitir una posición del país centroamericano, pues el gobierno del presidente Francisco Flores concluirá su periodo en los próximos meses y le tocará al nuevo jefe de gobierno decidir si apoyan a Panamá o le niegan su respaldo.
"Es algo que no me compete, pues el 21 de marzo hay elecciones en El Salvador y es el próximo gobierno que tiene la facultad de analizar la propuesta de los aspirantes a la sede del ALCA y decidir a quién apoya", concluyó el funcionario salvadoreño.