Jenny Rada y Daniel Rovira comparecieron ayer ante la fiscal Primera Superior para que se les permita viajar a Colombia, en donde se realizarán las honras fúnebres de uno de sus hijos.
La petición se fundamentó en que la Corte Suprema de Justicia, al resolver un recurso de hábeas corpus, les concedió una medida cautelar y a la fecha han comparecido a todas las diligencias solicitadas por la Fiscalía.
Rada informó que su hijo falleció en Colombia y que sus exequias serán hoy, por lo que solicitó a la Fiscalía un permiso provisional para salir del país, pero le negaron la solicitud.
Alegó que tanto ella como Daniel Rovira fueron involucrados en la desaparición de Mónica Serrano en base a las declaraciones hechas por Julissa Ortega.
Sostuvo que a la fecha todas las pistas y declaraciones dadas por Ortega a las autoridades han sido falsas, pero a pesar de esas circunstancias, se les detuvo y luego les aplicaron un impedimento de salida del país.
Por esas imputaciones, Rovira asegura que perdió su trabajo como pasacables en la Autoridad del Canal de Panamá y tiene que comparecer todos los lunes a firmar un registro en la Fiscalía.
Las investigaciones por la desaparición de Mónica Serrano se encuentran en un punto muerto.
Hace poco funcionarios del Ministerio Público viajaron a la isla de San Miguel en busca de una supuesta pista que conduciría al paradero de la menor de edad, pero no hubo resultados positivos.
La PTJ aumentó a B/.2,500 la recompensa para quienes aporten información legítima sobre el paradero de la niña.