LA VIDA no le sonríe a Mileidis y a su familia.
La miseria y la infelicidad son el único mundo que lamentablemente han conocido los tres hijos de la joven madre Enis González, quien llora y pide ayuda para el tratamiento de su hija de cinco años que se quemó con un te de canela hirviendo y que no le permite estar tranquila, a pesar de que ya han pasado tres años del incidente.