Durante el conversatorio sobre la construcción de la nueva sede del Tribunal Electoral surgían diversos aspectos a tratar en donde los residentes sacaban sus propias conclusiones.
Como fue el caso del abogado Humberto Toala, quien manifestó a los magistrados que el proyecto en sí es inconsulto y que nació al revés.
Los señalamientos de Toala se deben a que hay una serie de edificaciones establecidas en Kobbe y Howard que le ahorrarían el gasto de un edificio.
Otros puntos tratados fueron las consecuencias del movimiento de tierra en los canales pluviales, la frecuencia de vendedores ambulantes, el tráfico vehicular, el ruido excesivo, la contaminación ambiental por la cercanía del Corredor Norte y la creación de una cafetería dentro del edificio.
El magistrado presidente del tribunal Eduardo Valdés Escoffery, aclaró que no sería la última reunión con los moradores y reiteró que el proyecto no afectará en nada la calidad de inversión de sus viviendas, ya que tomarán en cuenta todas las observaciones posibles, entre ellas, la que tiene que ver con el alcantarillado y el diseño de estacionamientos.
Básicamente, el malestar de los residentes se basa en que ellos compraron sus viviendas en un área de baja densidad poblacional, pero con la creación de la nueva sede del TE, se aumentará el flujo de personas y se afectará el contorno natural.