Después de cuatro años de desempeñarse como Nuncio Apostólico en el país, pronto finalizará su misión en Panamá, Monseñor Bruno Musaró, a quien se le ha encomendado otra misión.
El Papa Juan Pablo II nombró a Musaró como Nuncio Apostólico en Madagascar, en las Islas de Mauricio, Seychelles, y Delegado Apostólico en las Islas de Comores y Reunión.
La información divulgada ayer por Panorama Católico, órgano informativo de la Iglesia Católica, destaca la trayectoria de quien actualmente es el representante diplomático de El Vaticano en Panamá.
Musaró posee un doctorado en Derecho Canónico y fue ordenado sacerdote el 19 de septiembre de 1977.
El 5 de marzo de 1995 fue presentado oficialmente como representante de la Santa Sede, durante una Eucaristía celebrada en la Basílica Menor de Atalaya, en Veraguas, una de las nueve provincias del país.