Barack Obama, mandatario estadounidense fue enfático en dejarle claro a los jefe de Estado y Gobierno durante su discurso en la primera plenaria de la VII Cumbre de las Américas, que Estados Unidos no va a ser aprisionado por el pasado.
Obama dijo que está enfocado en el futuro y por eso dijo que no están atrapados en una ideología y solo le interesa el progreso y lo que se puede entregar para el pueblo.
El mandatario norteamericano dijo que él prometió construir una nueva era de cooperación entre nuestros países con respeto y por eso, las nuevas relaciones entre EEUU Y Cuba significará más intercambio cultural, más comercio, inversión potencial y más oportunidades y recursos para el pueblo.
"Estamos más profundamente involucrados en esta región de lo que lo habíamos estado en décadas", añadió Obama.
"Este cambio en la política estadounidense representa un punto de cambio, un punto de quiebre en nuestra región, el hecho de que el presidente Castro y yo estemos sentados aquí es histórica", dijo refiriéndose al presidente de Cuba.
Obama confesó que él es el primero en reconocer que la aplicación de los Estados Unidos sobre su preocupaciones en derechos humanos no siempre han sido constantes.
"Ciertamente estoy al tanto de que hay capítulos oscuros en nuestra propia historia en la cual no hemos observado los principios fundamentales en los cuales se fundó nuestra nación".
Agregó también que Estados Unidos nunca dice que es perfecto, pero, sí dicen que están abierto al cambio, a la vez que cree que si seguimos hablando del pasado, eso no va a resolver nuestros problemas sociales.