Luego de que se diera a conocer hace cinco meses que el Gobierno de Panamá seguirá haciendo negocios con el conglomerado italiano Finmeccanica, a través de un acuerdo, el ministro de Seguridad, Alexis Bethancourt, confirmó ayer que ya están evaluando la adquisición de otros equipos.
Durante 18 meses, el gobierno de Juan Carlos Varela aseguró por medio de su embajador en Italia, Fernando Berguido, que se había pagado una coima por la compra de los radares, lo que provocó procesos legales contra exfuncionarios.
No obstante, esa versión cambió, tras la firma de un acuerdo que dejó en evidencia el doble discurso de la actual administración.
Para el abogado Ernesto Cedeño, aunque la adquisición de esos equipos están contemplados dentro de un acuerdo, no se entiende la actitud del Gobierno.
"Este gobierno le endosó cargos muy graves a la empresa italiana, catalogándola de corrupta, y ahora continúa haciendo negocios con ella, eso es lo cuestionable", expresó Cedeño.
Según el ministro, la adquisición de nuevos equipos va a resarcir el daño económico que tuvo Panamá.
"Si no se llegaba a un acuerdo con Finmeccanica, se hubiese enfrentado un proceso muy largo en los tribunales y a la vez Panamá hubiera perdido mucho dinero", es la justificación de Bethancourt y voceros del Gobierno.
Por su parte, Luis Eduardo Camacho, vocero del partido Cambio Democrático, afirmó que el problema no es la empresa, sino los panameños que tienen que aprender a diferenciar cuando un discurso es político o para hacer daño.
"Cuando ellos dejaron de formar parte del gobierno de Ricardo Martinelli y estuvieron en campaña, ellos mantuvieron un discurso frente al contrato y la empresa para justificar un ataque político a la pasada administración. Ese mismo discurso lo sostuvieron al inicio de su gestión para respaldar el comienzo de la persecución política contra miembros del CD", manifestó Camacho.
Expresó que cumplidas esas dos etapas, ellos (gobierno) vuelven al mismo discurso original de conveniencia.
A juicio del vocero de CD, la actitud del Gobierno deja en ridículo a Panamá porque quienes hoy gobiernan vendieron la imagen internacional de que esa empresa era corrupta y que los equipos que vendían no servían.
"La gente se pregunta ahora qué clase de gobernante tiene Panamá", argumentó.
En cuanto a los radares, el jefe de la cartera de seguridad indicó que los que no están instalados se van a devolver y de los que están colocados se hará un análisis de lo que va a ocurrir con esos.
"A los radares se les está dando mantenimiento únicamente, no están funcionando en este momento. Para que funcionaran, por año costaban de $6 a $7 millones", según Bethancourt.
El Gobierno recibió el martes 26 de julio una 'donación' de parte de Finmeccanica, que consiste en un helicóptero ambulancia para uso del Senan.
Antecedentes
Firma de acuerdo: El pasado mes de febrero, el Gobierno de Panamá y la empresa italiana Finmeccanica firmaron un acuerdo en el que el Estado panameño se compromete a continuar haciendo negocios con ella a la que tanto cuestionó.
Donación: El martes 26 de julio, el Gobierno recibió una ‘donación’ de parte del conglomerado Finmeccanica, que consiste en un helicóptero ambulancia para uso del Senan.
No hubo coima: El embajador de Panamá en Italia, Fernando Berguido, reconoció dos elementos fundamentales: no se comprobó el insistente argumento del Gobierno de que se pagó una coima por la compra de los radares y reconoció también que el Estado no ganaría el litigio internacional con Finmeccanica.