Hay que estar más pendientes
- El núcleo familiar es una pieza importante para prevenir el pandillerismo y la violencia en la juventud. “A los niños les hace falta mucha atención. Mientras la familia no se quiera integrar, vamos a tener muchos problemas, deben saber dónde están sus hijos, qué hacen y con quién están”, argumentó.
El objetivo de esta iniciativa originaria de Estados Unidos busca capacitar a los estudiantes en técnicas y estrategias que le ayuden a reconocer y resistir las presiones de los compañeros que busquen inducirlos a experimentar con el alcohol, el tabaco, las drogas o incurrir en la violencia.
Este programa se implementa durante todo el año escolar y está dirigido a estudiantes de los niveles de Prekínder hasta VIII grado, en el que se les inculca tomar distancia de las drogas y la violencia.
El programa DARE atiende unas 56 escuelas a nivel nacional y cada colegio cuenta con un instructor de la Policía Nacional, aunque se han dado casos en que se han tenido que incluir hasta tres instructores por la alta población escolar.