HACE cuatro años la empresa donde laboraba Edgar De La Cruz cerró.Pero este señor, quien vive en Vacamonte, ya está por cumplir sus años de jubilación, por lo que se le hizo difícil encontrar trabajo.
La difícil situación económica lo llevó a colocar un puesto de ventas de ciruelas en la vía principal de Calidonia.
De esta manera, encontramos una pequeña mesa de madera con un sinnúmero de productos como aguacates, guandú y las famosas ciruelas.
Según De La Cruz, éstas se venden sólo en temporada de verano, en el mes de marzo, pero este año las ventas están bajas.
"Las personas se quejan del precio, y no las quieren comprar".
Él las vende en pequeños cartuchos a B/.0.25.
Éstas son compradas en el Mercado de Abastos y las traen desde el interior del país, específicamente de la provincia de Los Santos.
"Gracias a Dios, con lo poco que gano, he logrado mantener a mi familia. Tengo tres hijas que ya están en la universidad".
Las ciruelas pueden ser utilizadas para prevenir el estreñimiento, pues poseen una gran cantidad de fibras que aumentan el volumen de materia en el intestino grueso.
De esta manera provoca una defecación abundante.
Por otra parte, por su elevada concentración en hierro, la habitual ingesta de ciruelas puede prevenir la aparición de la anemia o ayudar a su curación.
También tienen un efecto beneficioso para el aparato respiratorio.
El consumo de estos frutos ayuda a combatir la tos.
Además de que constituye un buen remedio para facilitar la digestión.
En Panamá las encontramos en abundancia en el interior del país.
Obtiene el sustento de su familia vendiendo ciruelas
Las ventas de ciruelas este año son bajas en comparación con los anteriores.