Opiniones divididas se mantienen entre representantes de la Iglesia, políticos y dirigentes homosexuales en torno al tema de los matrimonios que involucran a personas del mismo sexo en Panamá.
El obispo de la Iglesia Evangélica Metodista de Panamá y presidente del Comité Ecuménico, Pablo Morales, expresó que hay que reflexionar con base en nuestro país y no copiar las leyes o decisiones que otros países toman en este tema de matrimonios entre personas de un solo sexo.
Por su parte, el vocero de la Asociación de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá (AHMNP), Ricardo Beteta, expresó que se encuentran felices por las últimas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en apoyo al matrimonio de personas del mismo sexo. Beteta aplaudió el anuncio, aunque reconoció que es una estrategia política.
En tanto, la exdiputada Teresita de Arias señaló que este es un tema que se debate en todas partes del mundo, donde unos lo apoyan y otros se oponen.
Agregó que desde el punto de vista jurídico la unión ha sido entre el hombre y la mujer, pero si se quiere integrar esta opción en nuestro país, que se casen personas de un mismo sexo, hay que basarse en la fórmula usada en los países que han tomado la decisión y aplicarla en la forma que más le conviene a Panamá.
“Si se quiere dar una opción como esta hay que garantizar la seguridad de todas las partes, las que están a favor como las que están en contra”, añadió.
Actualmente en la Asamblea Nacional de Panamá hay un proyecto de ley (206) que fue prohijado en septiembre de 2010, por parte de la Comisión de Gobierno. El documento busca prevenir los actos de discriminación por razón de orientación sexual e identidad de género, además de protección para estas personas.
La propuesta todavía no ha sido discutida, y en vista de esto la AHMNP exigirá a los diputados que se discuta en el próximo periodo.
Anteriormente en el Legislativo se han presentado otros proyectos que no han avanzado.
Según cifras de la AHMNP, en el país existen 300 mil homosexuales, entre mujeres y hombres, que representan el 10% de la población panameña.
Beteta denuncia que en el país se dan destituciones tanto en las empresas privadas como en las instituciones públicas por la discriminación sexual y no debería ser.