El Juzgado Quinto Penal ordenó a la Fiscalía Tercera de Circuito realizar una ampliación de las investigaciones por la presunta quiebra fraudulenta de Providence Corporation y remitió el expediente a ese despacho para la práctica de nuevas pruebas.
La Fiscalía Tercera de Circuito solicitó el llamamiento a juicio de los directivos de Providence Corporation, Sebastián Méndez, Arsenia Caicedo, Rita Cecilia Fernández y Emperatriz de Alemán, por los presuntos delitos de quiebra fraudulenta, estafa y asociación ilícita para delinquir, pero el tribunal estimó que las diligencias estaban incompletas.
Los sindicados han negado los cargos imputados por la fiscalía y han asegurado que los derechohabientes recibían sus intereses de acuerdo con el movimiento del mercado cambiario y que nunca hubo mayores dificultades.
Sin embargo, dentro de la vista fiscal remitida al Juzgado Quinto Penal, la fiscalía estimó que existen indicios graves de la comisión de actividades que produjeron la quiebra fraudulenta de Providence Corporation y que ocasionaron severas pérdidas económicas a sus derechohabientes.
La fiscalía también mantuvo una orden de arresto internacional contra Sebastián Méndez, mientras que aplicó una medida cautelar de casa por cárcel para el resto de los implicados en esta investigación.
Según la investigación desarrollada por el Ministerio Público, los directivos de Providence Corporation captaban fondos de las personas a pesar de no contar con autorización de la Comisión Nacional de Valores.
Dentro de las sumarias existen evidencias que aunque Providence Corporation y sus filiales se encontraban en un precario estado económico, siguieron captando fondos del público en general, lo que pone de manifiesto un perfecto engaño para procurar un provecho.
El Ministerio Público, utilizando información de auditoría, logró probar que desde 1998-1999 Providence Corporation, Financiera Estrella Mar, Sistema Estrella Mar y Tarjeta de Crédito Estrella Mar, estas empresas no poseían los suficientes activos corrientes que pudieran ser convertidos en efectivo para satisfacer el pago de sus deudas.