Los padres de familia, estudiantes y docentes de los colegios de Panamá Oeste, Colón y Coclé que no iniciaron el periodo escolar por diversas irregularidades dejaron a un lado las protestas para dialogar con las autoridades en busca de una solución.
En La Chorrera las negociaciones para iniciar las clases en colegios como El Progreso Uno inician hoy.
La directora Regional de Educación en Panamá Oeste, Ana de Santamaría, prometió una respuesta favorable a las demandas de falta de agua, electricidad y aulas.
Una de las principales peticiones de los padres de familia es la pronta construcción de nuevos edificios en el sector dos de El Progreso, con el fin de que los estudiantes cuenten con un moderno Centro de Educación Básica.
Alegan que la escuela donde toda la vida los alumnos han recibido sus clases está abandonada, ya que cuando llueve se filtra el agua y se inundan los pasillos, además se dan continuos robos por falta de un celador.
Manifestaron que los amigos de lo ajeno se han robado todas las tuberías y por eso no hay agua potable en el plantel.
Por otro lado, en la escuela Tomás Martín Feuilleth se agilizaron los trabajos de colocación de cielo raso y la construcción de sanitarios.
En los próximos días, se realizarán las últimas reparaciones.
Colón.
Por su parte, los docentes del Instituto Profesional y Técnico de Colón decidieron mantener el paro hasta mañana.
Alberto Díaz, secretario general del IPTC, manifestó que es necesario que se equipen los talleres para que los alumnos puedan recibir la enseñanza práctica que es tan importante.
Ante esto la viceministra de Educación, Zonia Smith, informó que hay interés en resolver todos los problemas que tiene el IPTC y otros planteles de la provincia de Colón.
Informó que el objetivo es que los alumnos no sigan perdiendo clases y no se retrasen en los estudios.
Coclé.
En tanto, en el distrito de Aguadulce los tutores de los estudiantes se reunieron con funcionarios del Ministerio de Educación para analizar el traslado de los estudiantes de la escuela Juan Demóstenes Arosemena a otros planteles.
Los padres indicaron que es imposible que los alumnos inicien las clases en un colegio donde no se han terminado los trabajos de reparación del techo; no se ha instalado el cielo raso; y aún se están pintando algunas aulas.
"Los trabajos que se realizan afectarán el desarrollo normal de las clases", informó el maestro Ariel Rodríguez.
Alegó que es un peligro que los estudiantes estén en un sitio donde se está trabajando con hojas de zinc y carriolas.
Por su parte, Alirio Prado, padre de familia, reiteró que aunque el estudiantado sea trasladado a otra escuela, si la empresa encargada de los trabajos de reparación no culminan en tres semanas saldrán a protestar.