Cual si fuera una reacción en cadena, Panamá cerró fronteras sanitarias y suspendió temporalmente todas las importaciones de animales, productos y subproductos de origen bovino, caprino y ovino que provengan de Estados Unidos, a raíz de la detección de un caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE), o “el mal de las vacas locas”.
La medida fue tomada por los ministerios de Desarrollo Agropecuaria (MIDA) y de Salud (MINSA), luego que el Departamento de Agricultura de EU y la Organización Mundial de Sanidad Vegetal (OIE), notificaran la detección del virus en un bovino ubicado en una granja en Mapton, Washington.
Ante la situación, desde el pasado 23 de diciembre Panamá adoptó las medidas de vigilancia y prevención que tienen el objetivo de minimizar el riesgo de introducción de la enfermedad, ya que repercute negativamente en la salud animal y pública, así como en el comercio mundial.
Por su parte, la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), exigió que las medidas sean aplicadas correctamente, e hicieron un llamado para que el país impida las importaciones de estas carnes.
Igualmente, pidieron que se retuvieran aquellas que están en tránsito o en aduanas, dijo Euclides Díaz, secretario ejecutivo de la asociación.
“Los consumidores deben saber que a la fecha sólo han entrado al país 189 toneladas de carne desde Estados Unidos y son cortes finos que abastecen específicamente a los hoteles”, señaló.
Ante el posible desabastecimiento de carne para este sector, Díaz afirmó que “nosotros contamos con carne suficiente para abastecer el mercado local. Además hemos recibido solicitudes de importación del mercado asiático en virtud del cierre que se le ha decretado a la carne norteamericana”.
Según datos estadísticos, el nivel de importación de carne que se realiza desde EU es de 189 toneladas anualmente, mientras Panamá produce 60 mil toneladas, obtenidas del sacrifico de 127 mil 494 reses anualmente.
Hatuey Castro, director del Instituto de Mercadeo Agropecuario, señaló que los panameños deben estar tranquilos, porque lo que puede significar pérdidas para EU, significará un beneficio para Panamá, ya que los panameños podrían exportar carne hacia los mercados que han cerrado sus fronteras a EU.
En 1996, más de 130 personas murieron en Gran Bretaña y por lo menos cuatro en Francia como consecuencia de esta enfermedad, ya que no existe ningún tratamiento contra la forma humana de EEB, que fue asociado a la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (MCJ), nombre de dos neurólogos que la describieron casi simultáneamente en 1920 y 1921.
Ante la situación de riesgo cuarentenario, que ha generado una “alerta naranja”, se ha hecho de conocimiento público que el animal infectado en EU fue procesado en la planta Verns Moses, Leka Metas a Mose Lake Washington, la cual y según informes suministrados por el MINSA y el MIDA, no está registrada ni autorizada para exportar productos a Panamá.
Los mercados que importan carne procedente de Estados Unidos son Japón, México, Canadá, Corea del Sur y Hong Kong, lo que generaba una venta anual de anual de vacas y terneros de 40,000 millones de dólares, empleando directa e indirectamente a 1.4 millones de personas a tiempo completo en granjas, ranchos y plantas de procesamiento.
Del resto, Gramática saldrá a forzar el tren inicial; Artic Special, no parece tener el nivel suficiente; Perturbadora no ha mostrado nada sobresaliente y Buenísima que ha seguido haciendo las cosas bien.
Panamá cierra fronteras al “mal de las vacas locas”
Los ganaderos niegan que se produzca un desabastecimiento en el mercado local.