Después de cumplir con el plazo dado para las adecuaciones, Panamá tardó tres años más en adoptar, como ley de la República, el Reglamento Sanitario elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el que se establecen las medidas que se deben ejecutar ante un evento epidemiológico local o internacional.
El documento, que se presentó a los países del mundo en el 2005 para que cumplieran con las adecuaciones, llegó a la Asamblea Nacional en el 2010 como el proyecto número 259; pero no fue hasta abril del 2011 que se convirtió en ley de la República.
Crispiano Adames, en ese entonces miembro de la Comisión de Salud de la Asamblea, no recordó la fecha, pero sí los porqués de la moratoria. Explicó que fueron dos las situaciones que dilataron su aprobación.
La primera: el hecho de que fue presentado por el Ministerio de Salud (MINSA) con una serie de proyectos relacionados con los procesos legales de adecuación de los nuevos hospitales nacionales, los sistemas de gerencia y administración, pero de forma inédita, hospital por hospital, en lugar de una ley marco.
La segunda, según Adames, fue la ausencia de un representante de Salud que sustentara la importancia de ambos proyectos, el de los hospitales y el Reglamento Sanitario Internacional. Por esta razón, dijo, se presentó una moción para solicitar la presencia de las autoridades del MINSA para que sustentaran el por qué del proyecto y así fue que empezó la discusión, la que transcurrió por un periodo de dos meses.
Añadió que este tipo de situaciones “pasa con frecuencia lamentablemente”, y que lo mínimo que se debe hacer es enviar a sus personeros a sustentarlo porque “no estamos en piloto automático”.
Cumplimiento.
El director general de Salud del MINSA, Eduardo Lucas Mora, aseguró que aunque el reglamento no se había aprobado como ley, se cumplía porque Panamá estaba en el proceso de evaluación de competencias de cada país.
El contenido del Reglamento, de 66 artículos y 9 anexos, establece una guía para determinar si un evento constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional, de riesgo para la salud humana, de propagación internacional, como las dificultades y riesgo para el tráfico internacional.