Ciudad de México.- El embajador de Panamá en México, Dionisio De Gracia Guillén, confía que ese país apoyará la aspiración de su gobierno de obtener la sede permanente de la Secretaría Administrativa del ¡rea Latinoamericana de Libre Comercio (ALCA).
"La cancillería mexicana aún no ha tomado una decisión final, pero puedo adelantar que nuestra solicitud se ve con simpatía", declaró el diplomático al enviado de El Panamá América, con un optimismo fundado en la estrecha colaboración que existe entre los dos gobiernos.
El apoyo de México fue solicitado por la propia presidenta Mireya Moscoso cuando se reunió con su homólogo Vicente Fox, durante la visita de éste a Panamá el pasado 15 de junio, gestión que el canciller José Miguel Alemán y la embajada panameña en esta capital continúan "con todo vigor", señaló De Gracia.
En esa ocasión el mandatario mexicano manifestó su "complacencia y gratitud por el firme respaldo" de Panamá a la candidatura de México al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el periodo del año 2003.
Panamá actualmente sirve de sede temporal de la secretaría del ALCA, pero a fines del año 2003 será trasladada a México, donde permanecerá hasta comienzos del 2005, cuando culminen las negociaciones para poner en marcha lo que se proyecta como el mercado regional más grande del mundo.
El apoyo de México puede tener un importante impacto tanto entre los siete países centroamericanos como en los cinco andinos, pero lo que aún está en juego son los 16 votos claves de los países del Caribe, musitó De Gracia durante una entrevista en el barrio comercial de Polanco, donde están situadas las oficinas de la embajada panameña.
Panamá tiene como contrincante a Miami, cuya campaña para convertirse en la sede del ALCA se basa, entre otras cosas, en el hecho simbólico que Bill Clinton lanzó la iniciativa del mercado regional en la Primera Cumbre de las Américas que se celebró en esa ciudad en diciembre de 1994.
Un diplomático latinoamericano en Washington recientemente calificó a la campaña disparada por Miami para obtener la sede del ALCA, como "la aplanadora". La campaña de Miami la encabeza nada menos que el gobernador de La Florida, Jebb Bush, quien durante su reciente viaje a Argentina, Chile y Brasil realizó un intenso cabildeo con los respectivos jefes de Estado.
Como si fuera poco que el propio hermano del presidente de Estados Unidos hiciera suyo el anhelo de las autoridades metropolitanas de una ciudad connotada por la influencia que ejercen los grupos cubanos anticastristas en la política local y nacional, la delegación presidida por el gobernador incluyó a Katherine Harris, la polémica secretaria de Estado, cuya histórica decisión de ordenar que cesara el recuento de votos fue un importante factor en entregar la victoria electoral a George W. Bush.
Actualmente la secretaría temporal opera en el Hotel Caesar Park, en instalaciones especialmente adecuadas para el uso de los funcionarios y las delegaciones del exterior, así como para abarcar el tráfico electrónico con los centros comerciales del hemisferio y con las instituciones multinacionales, como la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En tanto, el secretario de Hacienda, Francisco Gil, al presentar nuevos detalles del proyecto de integración lanzado por Fox con el nombre de Plan Puebla-Panamá (PPP), advirtió en Washington que "no se deben hacer previsiones sobre inversiones colosales" sino trabajos sobre la base de lo existente en la región.
Hablando durante la primera reunión del "Comité de Financiamiento y Promoción" del PPP, el funcionario explicó que la instrumentación del plan tendría un costo anual para México entre 15 y 20 millones de dólares. El dinero sería utilizado "para unir la infraestructura" que conectará a México y los países centroamericanos, inclusive Panamá, como carreteras y puentes y una red energética, cuyo único fin es el de contribuir al desarrollo macroeconómico de las naciones.